Donde el Cacicazgo medra
y el pobre pierde el derecho,
debe perpetuar el hecho
la estatua de bronce ó piedra.
Pueblo heroico a quien no arredra
la fuerza bruta en combate,
que ante ninguno se abate
y es fuerte en todo momento,
debe alzar un monumento
contra el tirano magnate.
Será la masa de hierro
de la estatua, una protesta
muda, eterna, gigantesca
contra el opresivo yerro;
domine montaña y cerro,
y de un mar hasta otro mar,
puedan los pueblos mirar
en el momento altivo,
contra qué monstruo nocivo
deben unirse y luchar.