¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo. ¿Crees tú que el Destino se equivoca? ¿Piensas que el manzano dará una manzana menos de las que debe dar en la estación? ¿Imaginas que va a olvidar el rosal alguna rosa? La espuela de tu deseo sería como el afán de esos industriales que maduran la fruta a destiempo, para más pronto enviarla a los mercados. Sería como el ansia del niño que bebe la limonada antes de que acabe de disolverse el azúcar. "Yo no puedo vivir sin esto" -dices. Di más bien: -"No puedo vivir con este deseo". Si escondes tu ansiedad en lo hondo de tu corazón y sólo dejas que asome una quieta, dulce y suspiradora esperanza, más pronto de lo que imaginas lo soñado llegará sonriendo y te dirá: "AQUÍ ESTOY".