Lejos de vos e cerca de cuidado,
pobre de gozo e rico de tristeza,
fallido de reposo e abastado
de mortal pena, congoja e graveza;
desnudo de esperanza e abrigado
de inmensa cuita, e visto d'aspereza,
la vida me fuye mal mi grado,
la muerte me persigue sin pereza.
Ni son bastantes a satisfacer
la sed ardiente de mi gran deseo.
Tajo al presente, ni a me socorrer
la enferma Guadiana, nin lo creo;
solo Guadalquivir tiene poder
de me sanar e solo aquel deseo.