Y todo era terrible, aciago, eterno,
Y todo sin descanso y sin medida ;
Que en ese instante de espantoso averno,
Ya me abrumaba el sentimiento interno
De una espantosa, interminable vida !
Y el corazón exánime, afligido,
Buscaba por doquiera la mirada,
El apoyo, la voz de un ser querido
Algún alivio grato, bendecido ;
Y en la inmensa extensión no hallaba nada !...
Y como ya los astros no eran bellos
En su disforme y lóbrega penumbra,
Iba á apartarse mi esperanza de ellos,
Y árdese el mundo en fúlgidos destellos
Y su visión me hiere, me deslumhra !
Á ese golpe, mi ser adormecido
Que á descifrar tal éxtasis no acierta,
Cual autómata inerte sacudido,
Se sorprende, se inmuta y se despierta !
106 POETISAS AMERICANAS