¡Adiós, dulce ilusión, rica en colores!
¡Adiós, sueños hermosos de mi vida!
¡Adiós por siempre! ¡Y vayan de partida
con vosotros mi bien y mis amores!
Deja tal vez el céfiro a las flores
un suspiro por tierna despedida,
cuando pasando la estación florida
lleva al cielo sus últimos olores.
El céfiro suave de esperanza
que dio a mi corazón vida y frescura,
¡ay de mí! ya pasó... ¡triste mudanza!
Que sólo me dejó de su dulzura
este que triste y amoroso lanza
mi corazón suspiro de ternura.