Corre con albos pies al espacioso
océano, veloz tarteso río,
así no ciña el abrasado estío
tu dilatado curso glorioso,
y di a mi amor que crece tu espumoso
seno a las muchas lágrimas que envío,
o esparza la dudosa luz rocío,
o muestre Cintia lustre generoso;
que viendo en mustio son mi afán ardiente
de ti con crespa lengua resonado
en verde prado o en sedienta arena,
será que blandas luces al hirviente
humor muestre, ya en vano derramado,
mi acerba y dulce y clara luz serena.