¡Qué será del pobre Juan!
Su esposa se ha marchado
¡Bendito sea Dios!
¿Dónde la buscaremos?
En la casa de su vecina
¡Bendito sea Dios!
Y decidle a mi vecino,
¿ha visto a mi mujer?
¡Bendito sea Dios!
Por mi fe, vecino mío,
tres días ha que no la he visto
¡Bendito sea Dios!
Esta noche cenó conmigo
Y en tanto se transfiguró
¡Bendito sea Dios!
El volvió a su casa
encontró a sus hijos que lloran.
¡Bendito sea Dios!
No lloreis, hijos míos
Oh, mala mujer reprobada
¡Bendito sea Dios!