Aunque mis plantas
Con ignominia
Sujete el hierro,
Vendrá algún día
En que el monarca
De los felices
Saber pretenda
Lo que yo oculto:
Quién de su trono
honores sacros
Le arrojará.
Ni me persuadan
Melosas voces,
Ni la amenaza
Logre aterrarme,
Porque el secreto
Yo le revele,
Hasta que rompa
Mis duros lazos,
Y el crimen pague
Que cometió.