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Fernán González de Eslava · Barroco

¡Oh qué buen labrador, bueno!

español

¡Oh qué buen labrador, bueno!

¡Qué buen labrador!

¡Ah! labrador excelente.

Decláranos sabiamente.

Tu labor y tu simiente

¿Qué significa, Señor?

¡Qué buen labrador!

Todos los hombres nacidos

Aperciban los sentidos,

Oiga quien tuviere oidos.

Oirá divino primor.

¡Qué buen labrador!

Salí con mi ser divino

Del Padre do estoy contino,

Y al mundo, manso y benigno

Vine á hacer mi labor.

¡Qué buen labrador!

Vine á quitar la neguilla

Y á dar divina semilla,

Y en la Virgen sin mancilla

La sembró divino amor.

¡Qué buen labrador!

Sembré en el Ángel primero,

Y esta cayó en el sendero

Porque dijo: por mi quiero

Igualarme al Criador.

¡Qué buen labrador!

Y en Adán la sembré yo,

Y esta entre espinas cayó,

Cuando del mando excedió

De su Dios y su Criador.

¡Qué buen labrador!

En los de ley de Escriptura

Sembré el grano de la altura,

Y cayó en la piedra dura.

Porque le faltó el humor.

¡Qué buen labrador!

Viendo cuán mal acudia

Esta labor que hacia,

Acordé por mejor via

De sembrar la ley de amor.

¡Qué buen labrador!

Tomé la Cruz por arado

Do mi cuerpo fué clavado,

Y allí fué el perdón sembrado

Del que á Dios fuese ofensor.

¡Qué buen labrador!

Los bueyes fueron, cristiano,

El ser divino y humano,

Que con amor soberano

Uncí con la Cruz tu amor.

¡Qué buen labrador!

Los clavos que me enclavaron

Son coyundas que me ataron,

Con las cuales te sacaron

De la cárcel del dolor.

¡Qué buen labrador!

La lanza fué el aguijada

Que en mi cuerpo atravesada

Abrió la puerta cerrada

De la gloria al pecador.

¡Qué buen labrador!

El yugo suave y leve

Que al que hace lo que debe

Yo le ayudo á que lo lleve

Y soy premio á su sudor.

¡Qué buen labrador!

De piés y manos atado

Me tienes hombre culpado;

No temas, que ya he trocado

En clemencia mi rigor.

¡Qué buen labrador!

Mi propia vida sembré

Cuando en el sepulcro entré,

Y de allí resucité

En mi virtud y vigor.

¡Qué buen labrador!

Y en aqueste Sacramento

Sembré divino sustento,

Para dar por uno ciento

Al contrito pecador.

¡Qué buen labrador!

Mira, hombre, si te quiero.

Pues mi Cuerpo verdadero

Queda en divino granero

Porque te hartes mejor.

¡Qué buen labrador!

Comigo mismo te heredo,

Y al Padre voy, y aquí quedo:

Pues yo hago lo que puedo.

Haz tú algo por mi amor.

¡Qué buen labrador!

Sembrarás por tu consuelo

Buenas obras en el suelo,

Y cogerás en el cielo

Fruto de sumo dulzor.

¡Qué buen labrador!

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Expediente

Autor
Fernán González de Eslava
Título
¡Oh qué buen labrador, bueno!
Lengua
español
Época
Barroco
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-oh-que-buen-labrador-bueno--fernan-gonzalez-de-eslava-ff87e4
Cita recomendada
Fernán González de Eslava, «¡Oh qué buen labrador, bueno!», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-oh-que-buen-labrador-bueno--fernan-gonzalez-de-eslava-ff87e4.html

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