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PoetósferaLa BibliotecaJuan Ruiz, Arcipreste de Hita

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita · Medieval

Libro de Buen Amor — 046

español

Dueñas, abed orejas, oíd buena liçión,
entendet bien las fablas, e guardatvos del varón,
guardatvos, non vos contesca, como con el león
al asno sin orejas e sin su coraçón.

El león fue doliente, dolíale la testa,
quando fue sano della que la traía en fiesta,
todas las animalias un domingo en la siesta
vinieron ant'él todos a faser buena fiesta.

Estaba y el burro, fesieron dél joglar,
como estaba bien gordo comenzó a retozar,
su atambor taniendo bien alto a rebusnar
al león e a los otros queríales atronar.

Con las sus cazurrías el león fue sañudo,
quiso abrillo todo, alcanzar non lo puedo,
su atambor taniendo fuese, más y non estudo,
sentiose por escarnido el león del orejudo.

El león dixo luego, que merçed le faría,
mandó que lo llamasen, que la fiesta honraría,
quanto él demandase, tanto le otogaría;
la gulhara juglara dixo, que l' llamaría.

Fuese la raposilla donde el asno andaba
paçiendo en un prado, también lo saludaba:
«Señor», dixo, «confrade, vuestro solás honraba
a todos, e agora non vale una fava.

Más valía vuestra albuélvola e vuestro buen solás,
vuestro atambor sonante, los sonetes que fas',
que toda nuestra fiesta; al león mucho plas',
que tornedes al juego en salvo e en pas.»

Creó falsos falagos, él escapó peor,
tornose a la fiesta baylando el cantador,
non sabía la manera el burro de señor,
escota juglar neçio el son del atambor.

Como el león tenía sus monteros armados,
prendieron a don burro, como eran castigados,
al león le troxieron, abriol' por los costados,
de la su seguranza son todos espantados.

Mandó el león al lobo con sus uñas parejas
que lo guardase todo mejor que las ovejas:
quanto el león traspuso una o dos callejas,
el coraçón el lobo comió e las orejas.

Quando el león vino por comer saborado,
pidió al lobo el asno que le había encomendado;
sin coraçón e sin orejas tróxolo desfigurado,
el león contra el lobo fue sañudo e airado.

Dixo el león al lobo, que'l asno tal nasçiera,
que si él coraçón et orejas toviera,
entendiera sus mañas, e sus nuevas oyera,
mas que lo non tenía, e por ende veniera.

Así, señoras dueñas, entended el romançe,
guardadvos de amor loco, non vos prenda, nin alcance,
abrid vuestras orejas, vuestro coraçón se lançe
en amor de Dios limpio, amor loco no l' trançe.

La que por desaventura es e fue engañada,
guárdese que non torne al mal otra vegada:
de coraçón et de orejas non quiera ser menguada,
en agena cabeza sea bien castigada.

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Expediente

Autor
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
Título
Libro de Buen Amor — 046
Lengua
español
Época
Medieval
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-libro-de-buen-amor-046--juan-ruiz-arcipreste-de-hita-6dfcf8
Cita recomendada
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, «Libro de Buen Amor — 046», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-libro-de-buen-amor-046--juan-ruiz-arcipreste-de-hita-6dfcf8.html

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