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PoetósferaLa BibliotecaMariano Melgar

Mariano Melgar · Romanticismo

Las abejas

español

Dias ha que leyendo un libro viejo

Escrito por un hombre de consejo,

Hallé un rasgo de historia

Digno de encomendarse á la memoria.

El suceso, no hay duda, es muy extraño:

Pero es preciso que se cuente este año.

Dicen que las abejas ab initio

No supieron portarse con el juicio

Y buen arreglo de hoy, ni lo pensaron;

Pero aquellas catorce que lograron

En tienpo del diluvio entrar al arca,

Curiosas observaron que el Patriarca

Dispuso en ella todo cuanto había

Con arte y simetría.

Aquí lobos voraces, allí obejas:

Más alla perros, gatos, comadrejas,

Elefantes, ratones y mosquitos....,

En otra parte lindos pajaritos,

Jilgueros, gallos, garzas, grullas, gansos;

En otra division trigo y garbanzos,

Maiz, arroz, cebada.....

¡Qué cosa tan bien puesta y ordenada!

Á todas agradó su providencia.

Juntáronse por fin en conferencia.

Dijo la más antigua: « Compañeras,

Confiezo la partida: muy groseras

En gobierno y costumbres hemos sido

Nunca en comunidad hemos vivido:

Nadie pensó sinó en pasar el dia.

Tal vez no faltaría

Quien desease el órden; pero en vano:

Cobijada en la rama de un manzano,

O metida en las pajas de algun techo,

Jamas hacía cosas de provecho,

Ni era dable que á todas persuadiese.

Más hoy que este embarazo no se ofrece,

Y hemos de ser raiz de toda abeja,

Yo como la más vieja

Soy de sentir que luego que salgamos

Una sola familia compongamos:

Una sola casa: las menores,

Como que tienen fuerzas superiores,

Miel y cera de flores exquisitas

Cojan, en tanto que las viejecitas

Ordenamos las cosas de gobierno,

Y para que este entable sea eterno

Pondremos una maestra de novicias. »

« ¡Gran cosa! ¡Bueno! ¡Albricias! »

Gritan todas; y el plan verificaron.

Más vieron fenecer sus alegrías,

Porque dijo de agravio en pocos dias

La incauta juventud: « El remo todo

Se nos carga, de modo

Que ya nuestro vigor se debilita:

Más de una hora de sueño se nos quita.

Como ellas tienen seca la cabeza,

Nos despiertan temprano. » « ¡Que simpleza

De muchacha! » dijo una mamantona:

« Lo de hoy mira y pregona,

No hagas cuenta de ayer ni de mañana,

Mañana mandará la que hoy se afana,

Y mil males de ayer hoy no subsisten,

Y por fin, males hay irremediables

Que por un bien mayor son tolerables. »

En reclamar no insisten:

Á todas las convence con tal ciencia,

Tanto acierto, energía y elocuencia,

Que su error las menores conocieron

Y sin más regañar se sometieron.

Ciudadanos: Dios solo

Puede mandar del uno al otro polo

Sin defecto ninguno;

Y así aquel importuno

Que se lo quiera todo muy cumplido

En el nuevo gobierno establecido,

Ó algun descuido entre hombres no perdona.

Relea el texto de la mamantona.

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Por su autor
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Expediente

Autor
Mariano Melgar
Título
Las abejas
Lengua
español
Época
Romanticismo
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-las-abejas--mariano-melgar-2f7608
Cita recomendada
Mariano Melgar, «Las abejas», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-las-abejas--mariano-melgar-2f7608.html

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