... Amor, en fin, que todo diga y cante
Amor que encante y deje sorprendida
A la serpiente de ojos de diamante
Que está enroscada al árbol de la vida.
Ámame así, fatal, cosmopolita,
Universal, inmensa, única, sola
Y todas, misteriosa y erudita;
Ámame mar y nube; espuma y ola.
Sé mi reina de Saba mi tesoro;
Descansa en mis palacios solitarios.
Duerme. Yo encenderé los incensarios
Y junto a mi unicornio cuerno de oro
Tendrán rosas y miel tus dromedarios.