Balsámicas, gentiles, incomparables flores,
Orgullo de este fértil Eden occidental,
Sin par en el perfume, sin par en los colores,
Cual hijas de su eterno calor primaveral:
Hurís á quien animan la luz y los fulgores
Del cielo y los volcanes de su país natal,
Y á cuyos ojos prestan sus rayos vibradores
Los astros centellantes el cielo tropical;
Las flores todas que dan las playas
De Asia y Europa y Africa ví,
Los amarantos de Nola y Bayas,
De Fez y Tánjer los alhelís,
Las rosas frescas de Alejandría,
Los tulipanes de Abdúl-Medjid,
Los azahares de Andalucía
Y las camelias que ama París:
Y como sois famosas
Las Mexicanas,
Vengo á veros ¡oh rosas,
Americanas!
Y pues sois tales,
Yo soy la mariposa
De los rosales.
2em