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PoetósferaLa BibliotecaJosé Alonso y Trelles

José Alonso y Trelles · Vanguardias / s. XX

Juan el Loco

español

En el reloj del tiempo un año apenas

Ha transcurrido, y ¡ay! al pié de un árbol

Juan, aquel Juan que un sábio parecía,

El rostro oculta entre sus manos blancas,

Cual suele el ave entre la nivea pluma

Su cabeza ocultar cuando se duerme.

Tal vez medita. ¡Meditar! Hay horas

En las que el alma se recrea y sueña,

En que la mente con placer evoca

Dulces recuerdos de otra edad. Hay tardes

Melancólicas, dulces, bellas como

Esos recuerdos que en el alma deja

La adorada mujer cuando se muere.

Y es una de ellas la en que el pobre jóven

Meditabundo al pié del árbol yace.

El sol con rayos cariñosos dora

Las hojas de los árboles: los hilos

De aquella fuente que cercana corre

Blancos cordones de pulida plata

Esplendentes imitan; torna el ave

A la rama do amante tejió un nido,

Y espera allí su dulce compañera,

Tiernas endechas formulando, en trinos

Regalados de músicas divinas.

Aura sutil en ósculo de amores

Va repartida entre las flores gayas,

Y melódicos sones, como grato

Coro celeste, en el espacio inmenso

Siéntense, como un himno de alabanzas

Prodigados á Dios por los Querubes....

Iergue de pronto la abatida frente

Con arrogancia musitada, como

En el árido campo del desierto

Orgulloso el Leon, que su melena

Al céfiro fugaz regala ufano.

Y centellantes los hermosos ojos,

En torno gira con marcado empeño,

Cual si buscara con afán alguna

Visión que acaso á su memoria trae

Fugaz recuerdo de mujer que ha amado.

Mas ya el fulgor ha muerto; ya no brillan;

Súbita sombra los veló, y dos lágrimas

Cáen por sus mejillas, semejando

Limpidas gotas de rocío, y acaso

Son mas ardientes que la lava misma

Que vomita un volcán.

Con voz pausada

"¡Oh, juventud!—esclama,—¡Cuán breve eres

"Isla cielada de la mar bravía,

"Oásis del desierto, frágil vidrio

"Que sólo... sólo en tu bruñido espejo

"Reflejas la ilusión, y á nuestros ojos

"Su brillo muestras, ocultando pérfida

"El dardo cruel de horrible desengaño!!...

"¡Ay!... —volvió á repetir dando un suspiro,—

"—Tú el eslabón de brillo mentiroso

"Eres, que aúnas la niñez tan pródiga

"De sueños y locuras, con la escuálida

"Y achacosa vejez; tú vistes todo

"Con el color de la ilusión, tú engendras

"La sed del alma, que del cielo trajo

"Vago recuerdo de belleza, y quiere

"Apagar esa sed, rindiendo culto

"Al deleznable polvo de la tierra.—

"El alma!... ¿Cómo? ¿De dó viene? ¿Dónde

"Se elaboró ese espíritu que goza

"Si á quiméricos sueños, si á delirios

"De belleza y verdad loca se entrega

"Y guarda en los arcanos de su fondo

"La vil codicia, la asquerosa gula,

"La torpe envidia, la ambición insana,

"El innoble rencor y tantos otros

"Vicios que, monstruos de afiladas garras,

"El corazón despues hacen pedazos

"Con insaciable afán?..................

II

El torturado corazón, y entrambas

Manos llevó á la sien, que parecía

Querer romperse al batallar cruento

De mil ideas que, en horrible enjambre,

Del cerebro los ámbitos llenaban......

¡Ay!...y ante el peso de tan ruda lucha

El sueño lo sorprende....¡¡Horrible sueño!!

........................................

Y malgastando el hálito de vida

Tropiezan impensados con la muerte.

Ve la lucha del génio en el gran Lope

Con sus dos vocaciones batallando,

Ve á Shakespeare luchar entre los dulces

Ensueños de su génio y los cuidados

De vil palafrenero, y de Molière

La triste humillación ve de su oficio,

En batalla cruél con la nativa

Grandeza de su alma. Mira luego

Mares de llanto de naufraga el hombre

Cansado de luchar con el destino,

Crímenes de ambición donde es la víctima

La virtud ó el amor; negras cadenas

Conque la ruda Tiranía aherroja

La santa Libertad; nubes rojizas

Que del vapor de humana sangre surgen

Y envuelven, cual con púrpura, los frios,

Lívidos esqueletos de los héroes!!!....

¡Horrorosa visión!!... Todo se agita,

Todo entre sombras se confunde y mezcla,

¡Ay! y el mancebo de mirar no acaba

La amarga realidad. Descubre luego

Nefando grupo de asquerosos seres

Que representan las pasiones todas,

Y en horrorosa, repugnante danza

En torno giran de beldad que aduna

La hermosura siniestra de la antigua

Torpe Trajedia, con la irresistible

Seducción de la edénica serpiente!!....

Reconoce en esta última la dulce 1600

Imágen bella que soñado había,

Y, dando un grito, despertó.....

Aquel sueño

Robó el color á sus megillas tiernas,

Dejó el espanto en sus ardiente ojos,

Y en el alma el Titán de eternas dudas.

III

"Es la inmortalidad una locura,

"Pues que ofrece ventura

"Despues que el existir se sacrifica."

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Autor
José Alonso y Trelles
Título
Juan el Loco
Lengua
español
Época
Vanguardias / s. XX
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-juan-el-loco--jose-alonso-y-trelles-0c4450
Cita recomendada
José Alonso y Trelles, «Juan el Loco», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-juan-el-loco--jose-alonso-y-trelles-0c4450.html

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