En el reloj del tiempo un año apenas
Ha transcurrido, y ¡ay! al pié de un árbol
Juan, aquel Juan que un sábio parecía,
El rostro oculta entre sus manos blancas,
Cual suele el ave entre la nivea pluma
Su cabeza ocultar cuando se duerme.
Tal vez medita. ¡Meditar! Hay horas
En las que el alma se recrea y sueña,
En que la mente con placer evoca
Dulces recuerdos de otra edad. Hay tardes
Melancólicas, dulces, bellas como
Esos recuerdos que en el alma deja
La adorada mujer cuando se muere.
Y es una de ellas la en que el pobre jóven
Meditabundo al pié del árbol yace.
El sol con rayos cariñosos dora
Las hojas de los árboles: los hilos
De aquella fuente que cercana corre
Blancos cordones de pulida plata
Esplendentes imitan; torna el ave
A la rama do amante tejió un nido,
Y espera allí su dulce compañera,
Tiernas endechas formulando, en trinos
Regalados de músicas divinas.
Aura sutil en ósculo de amores
Va repartida entre las flores gayas,
Y melódicos sones, como grato
Coro celeste, en el espacio inmenso
Siéntense, como un himno de alabanzas
Prodigados á Dios por los Querubes....
Iergue de pronto la abatida frente
Con arrogancia musitada, como
En el árido campo del desierto
Orgulloso el Leon, que su melena
Al céfiro fugaz regala ufano.
Y centellantes los hermosos ojos,
En torno gira con marcado empeño,
Cual si buscara con afán alguna
Visión que acaso á su memoria trae
Fugaz recuerdo de mujer que ha amado.
Mas ya el fulgor ha muerto; ya no brillan;
Súbita sombra los veló, y dos lágrimas
Cáen por sus mejillas, semejando
Limpidas gotas de rocío, y acaso
Son mas ardientes que la lava misma
Que vomita un volcán.
Con voz pausada
"¡Oh, juventud!—esclama,—¡Cuán breve eres
"Isla cielada de la mar bravía,
"Oásis del desierto, frágil vidrio
"Que sólo... sólo en tu bruñido espejo
"Reflejas la ilusión, y á nuestros ojos
"Su brillo muestras, ocultando pérfida
"El dardo cruel de horrible desengaño!!...
"¡Ay!... —volvió á repetir dando un suspiro,—
"—Tú el eslabón de brillo mentiroso
"Eres, que aúnas la niñez tan pródiga
"De sueños y locuras, con la escuálida
"Y achacosa vejez; tú vistes todo
"Con el color de la ilusión, tú engendras
"La sed del alma, que del cielo trajo
"Vago recuerdo de belleza, y quiere
"Apagar esa sed, rindiendo culto
"Al deleznable polvo de la tierra.—
"El alma!... ¿Cómo? ¿De dó viene? ¿Dónde
"Se elaboró ese espíritu que goza
"Si á quiméricos sueños, si á delirios
"De belleza y verdad loca se entrega
"Y guarda en los arcanos de su fondo
"La vil codicia, la asquerosa gula,
"La torpe envidia, la ambición insana,
"El innoble rencor y tantos otros
"Vicios que, monstruos de afiladas garras,
"El corazón despues hacen pedazos
"Con insaciable afán?..................
II
El torturado corazón, y entrambas
Manos llevó á la sien, que parecía
Querer romperse al batallar cruento
De mil ideas que, en horrible enjambre,
Del cerebro los ámbitos llenaban......
¡Ay!...y ante el peso de tan ruda lucha
El sueño lo sorprende....¡¡Horrible sueño!!
........................................
Y malgastando el hálito de vida
Tropiezan impensados con la muerte.
Ve la lucha del génio en el gran Lope
Con sus dos vocaciones batallando,
Ve á Shakespeare luchar entre los dulces
Ensueños de su génio y los cuidados
De vil palafrenero, y de Molière
La triste humillación ve de su oficio,
En batalla cruél con la nativa
Grandeza de su alma. Mira luego
Mares de llanto de naufraga el hombre
Cansado de luchar con el destino,
Crímenes de ambición donde es la víctima
La virtud ó el amor; negras cadenas
Conque la ruda Tiranía aherroja
La santa Libertad; nubes rojizas
Que del vapor de humana sangre surgen
Y envuelven, cual con púrpura, los frios,
Lívidos esqueletos de los héroes!!!....
¡Horrorosa visión!!... Todo se agita,
Todo entre sombras se confunde y mezcla,
¡Ay! y el mancebo de mirar no acaba
La amarga realidad. Descubre luego
Nefando grupo de asquerosos seres
Que representan las pasiones todas,
Y en horrorosa, repugnante danza
En torno giran de beldad que aduna
La hermosura siniestra de la antigua
Torpe Trajedia, con la irresistible
Seducción de la edénica serpiente!!....
Reconoce en esta última la dulce 1600
Imágen bella que soñado había,
Y, dando un grito, despertó.....
Aquel sueño
Robó el color á sus megillas tiernas,
Dejó el espanto en sus ardiente ojos,
Y en el alma el Titán de eternas dudas.
III
"Es la inmortalidad una locura,
"Pues que ofrece ventura
"Despues que el existir se sacrifica."
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