Nosotros, hoy, que vemos
en calma estas edades exaltadas
por su fe y sus pasiones, ¿no seremos
imparciales con ellas? –Las cruzadas,
¿Han sido nada más grandes locuras,
causa no más de atraso y desventuras
en naciones por dicha encarriladas
ya por vías de error más despejadas?
¿Nada influyó la religión en ellas?
¿Nada ellas en el mundo? Su heroísmo,
¿no dejó más que sangre tras sus huellas?
¿Son no más que un borrón del cristianismo,
cuya fe las creó? Cuando la historia
sus hechos en sus fastos inventarie,
¿cuál la marca será de su memoria?
¿La civilización o la barbarie?