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Rubén Darío · Modernismo

Abrojos — LII

español

Érase un cura tan pobre
que daba grima mirar
sus zapatos descosidos
y su viejo balandrán.
Érase un cuasi mendigo
que solía regalar
á los más pobres que él
con la mitad de su pan.
Un cura tan divertido
para hacer la caridad,
que si daba el desayuno
se acostaba sin cenar.
érase un pobre curita
llamado el Padre Julián
á quien vían como á un perro
los grandes de la ciudad,
pues era tan inocente
y era tan humilde el tal,
que en la casa de los grandes
daba risa su humildad.
Un día amaneció muerto,
siendo casa de su mal
no se sabe si mucha hambre
ó alguna otra enfermedad.
Entonces un gran entierro
se ofreció al Padre Julián,
donde sólo en cera y pábilo
se quemara un dineral.
Y se vieron coches fúnebres,
y hubo un lujo singular,
á los ecos de las marchas
de la música marcial.
Y cuentan que los timbal
y oboes, al resonar,
hacían burla del muerto
pobre de solemnidad...
Y que el muerto se reía
pensando en su balandrán,
con una de aquellas risas
que dan ganas de llorar.

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Autor
Rubén Darío (1867–1916) · Wikidata Q173767
Título
Abrojos — LII
Lengua
español
Época
Modernismo
Sala
La Biblioteca
Identificador
ws-es-abrojos-lii--ruben-dario-29e957
Cita recomendada
Rubén Darío, «Abrojos — LII», Poetósfera, poetosfera.com/p/ws-es-abrojos-lii--ruben-dario-29e957.html

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