Fabio, en el ser de todos adoradas,
son todas las beldades ambiciosas;
porque tienen las Aras por ociosas,
si no las ven de víctimas colmadas.
Y así, si de uno sólo son amadas,
viven de la fortuna querellosas;
porque piensan que más que ser hermosas,
constituye Deidad el ser rogadas.
Mas yo soy en aquesto tan medida,
que en viendo a muchas mi atención zozobra;
y sólo quiero ser correspondida
de aquél que de mi amor réditos cobra;
porque es la sal del gusto el ser querida,
que daña lo que falta y lo que sobra.
Leído en voz alta