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Aristóteles · Antigüedad clásica

Poética — Capítulo V: De las objeciones

español · tratado

CAP. V.

1 Vial, á las obgeciones que se hacen, y á las soluciones que se dan, se verá claramente de quántas y quáles especies sean, por las reflexíones siguientes. Siendo el Poeta imitador á manera ó de pintor, o de qualquier otro autor de retratos; ha de imitar por precision una de estas tres cosas; á saber; quáles fuéron ó son los originales; quáles se dice y piensa que hayan sido ó quáles debieran ser. Y estas cosas las espresa con su habla, ó tambien con dialectos y metáforas. En el mismo modo de hablar las diferencias son muchas: ya que á los Poetas concedemos esta licencia. Es de advertir tambien que no es una misma la norma de la Poética, que la de la Política, y de otra qualquier arte que sea. En la Poética, considerada por sí sola, se puede pecar de dos maneras: una en la sustancia, otra en algun accidente. Si eligiese imitar lo que no es imitable, pecaria en la sustancia; mas tomando al sesgo la cosa, será error accidental: como pintar un caballo que mueve á un tiempo los dos pies derechos. Asimismo es accidental el yerro cometido contra qualquier arte; v.g. la Medicina, ú otra; ó si se fingen cosas imposibles. Estos defectos, pues, qualesquiera que sean, no tocan en la sustancia.

2 Dedonde reflexíonando se ha de satisfacer á las obgeciones en que se achacan faltas. Porque primeramente si se han fingido cosas imposibles para imitarlas segun arte, se habrá errado; pero será con acierto, si el arte hubiere logrado su fin (quál es el fin, ya está dicho) puesto que así haga mas estupendo el asunto en todo ú en parte: por exemplo; la carrera tras Ector. Que si el fin se pudiese conseguir poco mas ó ménos sin eso conforme á las reglas del arte, no será escusable la culpa: porque se debe, si cabe, de todas maneras evitar el yerro. Todavía este es ménos perdonable, quando se comete contra las reglas del arte, que nó por otro accidente: pues ménos reprensible sería el Pintor en ignorar que la cierva no tiene cuernos, que no en sacar mal su retráto.

3 Fuera de esto, si es tachado el Poeta, de que no es así lo que cuenta, responderá; mas así debe ser: á exemplo de Sofocles que decia, pintar él las personas quales deben ser; y Eurípides, quales son. Y si eso no alcanza, responder que Así lo dicen; ni hay otra respuesta en las cosas de los dioses. Tal vez no bastará el decir; Así está mejor: ni Es cierto; ni tampoco, Así lo dicen; sino La fortuna lo quiso así, como solía Xenofanes: por ventura confesando, no ser lo mejor; pero que Así se usaba, segun aquello de las armas: Y las lanzas plantadas en el suelo: porque así lo estilaban entonces, como hasta el dia de hoy los Ilirios. Ahora, para saber si lo que fulano dijo ú hizo, está bien ó mal dicho, ú hecho; no basta mirar solo al dicho ú al hecho, si es bueno ú es malo; sinoque tambien se ha de considerar quién lo dice ó lo hace; y á quién, y quándo, y en qué forma, y por qué causa: v.g. si es por amor de mayor bien el hacerlo, ó por temor de mayor mal el no hacerlo.

4 Lo que se opone contra las palabras, se ha de refutar distinguiendo, como si es dialecto, v.g. Primero hirio las bestias: pues quizá no quiere decir los Mulos, sino los Veladores: y en lo de Dolon; Era sí de mal talle, más ligero; no significa el cuerpo contrabecho, sino el rostro feo: porque los Cretenses llaman de buen parecer al de rostro hermoso: y tambien aquello; Echa del mas fino: no entiende vino puro y sin mezcla, sino Hazlo presto. A veces se habla por metáfora, como; Toda la noche en sueño sepultados los otros dioses y hombres estuviéron: donde Toda se pone por Mucha parte de la noche; siendo el Todo una especie de Mucho. Asimismo es metáfora; Mirando en el exército Troyano; A la voz del clarin y de la trompa; De hombres el rimbombo. Y hablando de la estrella del Norte: La qual sola no baña el Océano; porque aunque otras tampoco se ponen, esta es la mas conocida. Varíanse tambien las palabras por la distincion del acento. De esta suerte Hipias el Tasio interpretaba lo del sueño Darle, y no Dámosle: y lo del palo seco: El qual no está podrido por la lluvia; en lugar de la significacion contraria; Dó cierto está podrido por la lluvia. Tambien por la diversa puntuacion; como en aquellos versos de Empedocles;

Hiciéron se mortales

Las cosas que ántes eran imortales;

Mezcladas ántes, luego separadas,

Mudáron de moradas.

Hay tambien palabras ambiguas; por exemplo; Ya lo mas de la noche era pasado: el Mas es ambiguo: y entiendese Lo mas de dos partes: y nó Mas de las dos partes. Igualmente se ha de atender al uso de las palabras. Así dicen, Mezclar el vino por Echarlo, aunque sea puro. De aquí es tambien el decir; Botin de estaño, arnés flamante y nuevo; y Broncistas á los que trabajaban el fierro. Dedonde se dijo tambien Ganimédes A Júpiter servir copa de vino; no bebiendo vino los dioses, sino nectar: sibien esto se puede esplicar por metáfora.

5 Pero quando el nombre, al parecer, significa alguna contrariedad, es menester exáminar quántos significados admite lo que se dice: como; Allí el dardo acerado se detuvo: por ser embarazado del escudo. Esto que decimos de los muchos significados, tiene lugar en cierto modo dondequiera; mayormente contra los que se figuran las cosas al revés de lo que significan: porque hay algunos, como dice Glaucon, preocupados sin razon, que des- pues de haber condenado al Poeta, se ponen á discurrir y tachar: y como si hubiese dicho lo que se les antoja, le dan por culpado, si les parece contrario á sus preocupaciones. Esta suerte han padecido las cosas atribaidas á Icario: por quanto los censores haciéndole Lacedemonio, sin mas ni mas deciden ser despropósito que Telemaco no encontrase con él viniendo á Lacedemonia. Pero quizá es mas cierto lo que dicen los Cefalenos; que Ulíses se casó en su tierra. Pues la obgecion de que su nombre es Icadio, y no Icario, léjos de ser fundada, á mi vér, es error manifiesto.

6 En suma lo que se dice imposible, se ha de sanear alegando ser conforme á Poesía, ó mejor, ó segun el comun sentir. Y cierto que por respeto á la Poesía conviene ántes escoger un asunto, aunque parezca imposible, si es creible, que otro posible, no siendo creible: que tales han de ser los retratos, quales los pintaba Zeuxis, siempre atento á lo mas perfecto: pues lo que se pone por exemplar, es preciso que sea excelentísimo en su línea. Si se dice que son cosas contra razon, responder del mismo modo; y aun tal vez negarlo absolutamente; porque tambien es verosimil que sucedan cosas contra toda verosimilitud. Las que se arguyen de contradiccion, se han de valuar al contráste de la Lógica; v.g. si es lo mismo; segun lo mismo; y del mismo modo: ó si es una misma persona; si hace relacion á las cosas que dice ella misma, ó á las que un hombre cuerdo supone por ciertas. Entónces sí que será justa la censura, quando sin necesidad alguna el Poeta fingiere irracionalmente cosas mal parecidas ó mal hechas, como Euripídes del Egeo en la Medea, y de Menelao en Orestes. Enfin las obgeciones que se hacen á los Poetas son de cinco especies; que dicen cosas imposibles, ó irracionales, ó agenas del asunto, ó contradictorias, ó no conformes al arte. Las soluciones se han de tomar de las escepciones, que en todas son doce.

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Autor
Aristóteles (-384–-322) · Wikidata Q868
Título
Poética — Capítulo V: De las objeciones
Lengua
español
Época
Antigüedad clásica
Forma
tratado
Fuente
Wikisource ES «Poética (traducción de José Goya y Muniain)/Capítulo V» (prop=text)
Sala
La Cátedra
Identificador
poetica-capitulo-v-de-las-objeciones--aristoteles
Cita recomendada
Aristóteles, «Poética — Capítulo V: De las objeciones», Poetósfera, poetosfera.com/p/poetica-capitulo-v-de-las-objeciones--aristoteles.html

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