¿Qué es el Olimpo? —Para el niño un juego
de pájaros, de músicas y flores.
—¿Qué es para el joven? —Lupanar de amores,
eterna forma del Elíseo griego.
—¿Qué es para el hombre? —Para el hombre ciego
es un templo de glorias y de honores,
y el viejo se lo finge en sus dolores
como un rincón de paz y de sosiego.
—Y el viejo ya senil, ¿en qué convierte
del Olimpo la espléndida morada?
—En un no ser, que es menos que la muerte.
¡Así la infancia y la vejez helada
van cambiando el Olimpo de esta suerte
en flores, en amor, en paz, en nada!