Un pensamiento hermoso me desliga
De todo pensamiento en este suelo:
A él solo me dirijo con anhelo,
Porque á él la suerte me arrebata y liga.
Veo pasar el bien, sin que consiga
Mi alma á su gloria levantar el vuelo;
Que es de mi corazón encanto y duelo
Esta de amor dulcísima enemiga.
Algunas veces de piedad un rayo
Miro en sus bellos, cuanto esquivos ojos,
Que blando templa á mi dolor el brio:
Vuelvo á hacer de mis fuerzas un ensayo,
Mas temiendo de nuevo sus enojos,
No sabe que decir el labio mio.