AL LECTOR.
La alta Gerarquía, á quien dedico mi traduccion es el juez legítimo de ella. Busco su amparo, no para impedir las acertadas advertencias que quiera hacerle; sino para que la defienda de los necios é injustos tiros que la invadan. Un Mecénas no está obligado á dejar pasar impunemente los errores de su cliente; pero en las reflexiones con que los corrige, siempre campea la afabilidad de un Patrono.
El original que copio tiene unos lineamentos tan sublimes, que no siempre pudo trasuntar Virgilio. Si mi trasunto es una expresion del egemplar, solo podrá decirlo quien tenga los conocimientos necesarios del prototipo. Y para que no pierda tiempo en notarme todos los defectos mas obvios, confesaré algunos de ellos.
1.º A veces omito las repeticiones del texto: quito epítetos, añado otros; y tal vez alguna especie que no se halla en el autor.
2.º Suprimo uno que otro brevísimo episodio ó paréntesis: como en el primer canto omito los versos 23 y 24, en que el Poeta dice que los etiopes unos son orientales y otros occidentales. Pero aseguro que de los doce mil ciento seis versos que componen la Odisea, con todas mis omisiones, no he omitido el sentido de 20 versos; porque lo que callo en una parte es porque ya está dicho, ó se va á decir en otra.
3.º Hago una que otra suposicion, que no es contra lo sustancial del Poema: como cuando en el canto 6.º supongo que Nausica entona lo que el Poeta canta.
4.º Cuando el sentido es ambiguo, acaso habré elegido el ménos conforme al texto.
5.º En uso de los privilegios poéticos suelo poner alguna variacion en los nombres propios: como cuando para evitar una monotonía castellana, en lugar de escribir Pontonoo, escribo Póntonoe, mudando en e la última o.
6.º La octava 99 del canto 22 termina (consultando á la decencia) con dos versos sáficos latinos, que al mismo tiempo que imitan la cadencia castellana, están hechos con todas las reglas de la Prosodia latina; como lo dirá el que sea perito en la materia.
A los que no puedan cotejar mi traduccion con el original quiero tambien hacer una confesion de algunos lunares mas sobresalientes, para que no se entretengan en advertírmelos.
1.º Uso de algunos términos anticuados; pero con la mayor economía.
2.º Uso de la Sinéresis y Sinalefa donde quizá los buenos poetas nunca las han usado.
3.º En algunas octavas asuenan los pies que no deben consonar.
4.º No se guarda muchas veces en ellas la puntuacion que exigen los rigoristas.
Estoy persuadido que los mas sabios serán los que mas disculpen mis yerros, por razones que no están al alcance del comun de los lectores.
Ya ves, lector mio, que de mi parte no te prometo maravillas; pero te aseguro que en esta obra encontrarás muchas bellezas cuando en ella se te trasluzca el original. Si eres á lo ménos aficionado á las bellas letras, no debe faltar este poeta entre tus libros. En este imperfecto traslado te presento yo mis tareas, á que me dediqué en ratos desocupados, para que si entiendes el Griego, las mejores; y si no le entiendes, en parte siquiera sepas quien es Homero.
Por último te digo que en esta edicion he procurado arreglar la escritura á la novena edicion de la Ortografía castellana de la Academia Española.
Vale.