¡Dos tercios de la vida ya han pasado!
Y, ¿qué fue, en tanto, para mí la vida?
Toda ilusión miré desvanecida
y el corazón quedóme desgarrado.
Amor y gloria en mi soñar dorado
ambicioné con ansia desmedida:
falaz fue amor; la gloria apetecida
la sed no hastió del pecho acongojado.
Horas de insomnio y fatigoso anhelo
me trae la noche tarda y perezosa,
y horas de lucha y de dolor el día...
¿Qué espero ya, infeliz? Oscuro velo
roba la luz a mi alma generosa
e incierta vaga la existencia mía.