Ese tronco que Abril de pompa viste
donde grabas tu nombre idolatrado,
Laura, veráslo pronto deshojado,
que a la injuria del tiempo no resiste.
Vendrá Diciembre con su bruma triste
y cubrirá de escarcha el tronco helado,
soplará el aquilón, y desgajado
lo arrastrará, si con furor lo embiste.
Templo más digno que tu nombre lleve,
donde no hay cierzo que lo abata impío,
ni invierno que lo cubra con su nieve,
mi corazón será que te ame ciego,
Laura, los ojos vuelve; aquí en el mío
grabólo Amor con su buril de fuego.
Leído en voz alta