Aún bien no fui salido de la cuna,
ni del ama la leche hube dexado,
quando el amor me tuvo condenado
a ser de los que siguen su fortuna.
Dióme luego miserias de una en una,
por hacerme costumbre en su cuidado;
después en mí de un golpe ha descargado
quanto mal hay debaxo de la luna.
En dolor fui criado y fui nacido,
andando de un triste paso en otro amargo,
tanto, que si hay más paso es de la muerte.
¡Oh corazón que siempre has padecido!
Dime: tan fuerte mal, ¿cómo es tan largo?
Y mal tan largo, di: ¿cómo es tan fuerte?