Se desaté la tempestad, y el cielo,
Cubierto de una nube ennegrecida,
Fué la imagen de mi alma sin consuelo,
De mi alma dolorida.
Pasé la tempestad, vino la calma,
Poetósfera › La Biblioteca › Josefa Murillo
Josefa Murillo · Modernismo
español
Se desaté la tempestad, y el cielo,
Cubierto de una nube ennegrecida,
Fué la imagen de mi alma sin consuelo,
De mi alma dolorida.
Pasé la tempestad, vino la calma,
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