AYÚDEME USTÉ 1 SENTIR.
Ha estado usted en reuniones
De trentes acomodadas;
En bailes, en tamaladas,
Conciertos, comclitones,
¡ Y perdió las ilusiones,
Y ya no más quiere ir!
El por qu<5 voy á decir.
Aunque esto no es un proceso. ..
Mas justamente por eso
Ayúdeme usté <f sentir.
Vio usted á varias "pollitas"
De familias distinguidas,
Tocando el piano, instruidas,
Elegantes y bonitas ;
Con toilettes tan exquisitas,
Que no hubo más que pedir;
Pero llegó á descubrir
Que niñas tan hechiceras,
Son crueles altaneras
Ayúdente usté á sentir.
Que en grupos 6 carriUitos,
Sólo de novios platican ;
Que cuanto miran critican
Con insolencia y á gritos
¡ Benditos padres ! ¡ benditos ! .
Que olvidando el porvenir,
No cuidan de introducir
En aquellos corazones
De la moral las lecciones
Y. • . . ayúdente usté á sentir!
No es nada más la instrucción
La que hace á una niña buena;
Lo que de virtud la llena
Es la fina educación.
Ella forma el corazón
Obligándolo á latir
Por el continuo sufrir
Del enfermo, el desgraciado
¡ Mas no las han educado,
T ayúdeme usté á sentir!
Vio también jamonas finas,
Que aun se conservan hermosas;
Pero tontas, orgullosas,
Y con lenguas viperinas
Flores con muchas espinas
Que nadie quiso admitir,
Y. . . . quedáronse á vestir
Al buen ladrón y otros santos. . . .
Por eso hieren á tantos
Y. . . . ayúdeme usté á sentir!
Hubo pollos entumidos,
A cartujos semejantes,
Que de la reunión distantes,
Estaban casi dormidos.
Otros bruscos, atrevidos,
En continuo ir y venir,
Que no quiero describir;
Porque estos medio salvajes
Son hijos de personajes
Y ayúdeme usté d sentir !
No faltaron cotorrones;
De estos tipos hubo varios ;
Unos, ricos, millonarios,
Otros, pobres, camaleones.
Mas todos con pretensiones,
Y procurando lucir
Ya su lujo en el vestir,
Ya su gracia irresistible
Y es todo esto tan risible
Que ayúdeme usté á sentir!
Y tanto, tanto ha encontrado,
Que tuvo usted mil razones
En perder las ilusiones
Y quedarse fastidiado.
Pero un mal tan arraigado
¿Quién pudiera corregir?
Deje las cosas venir,
Debemos ser indulgentes
Mas los yerros de las gentes,
; Ayúdeme usté á sentir!