¿Quién no probó la hiel de un desengaño,
en la primera vez que soñó amores?
¿Quién el prado que Abril pobló de flores,
no vio lleno de nieve al fin del año?
Cada nuevo placer nos deja un daño;
cada esperanza nace entre temores;
y semejando un sol por sus fulgores,
cada nueva ilusión es un engaño.
Si este mundo no ofrece dicha alguna,
¿hay quién llame a vivir dichosa suerte,
y quién juzgue al nacer como fortuna?
¡Oh vida! ¡Nada temo por perderte!
Quién vino de las sombras a la cuna,
que a las sombras se vuelva por la muerte.