Virgen india, reclinada
Sobre tu lecho de tul,
Fijando en el cielo azul
Tu soñadora mirada,
Por el fuego cobijada
De tu clima tropical,
Mientras mecen tu cendal
De contornos virginales,
Las brisas de tus cañales,
De tus playas el terral.
Morena perla nacida
Entre corales y juncias;
Princesa que no renuncias
El origen de tu vida;
Y aunque de gala vestida
Por la España señoril,
En tu frente juvenil
Tu penacho conservaste,
T bajo el manto guardaste
La sandalia y el huepil.
Que si tu raza anterior
Se extinguió entre sus cadenas,
En la sangre de tus venas
Eenaciendo con su ardor
Otra raza posterior
Que de su nombre se ufana,
En su carrera temprana
Te ha formado por sí sola,
De una América española
Una España americana.
Pueblos cual ttí, superiores,
Nunca pueden olvidar
Ni el cariño de su hogar
Ni la fe de sus mayores.
Tus fuertes conquistadores
Al someterte á su ley,
No destruyeron tu grey,