Traductósfera › La puerta de HomeroQuién es quién en HomeroDel poema a la pantalla › Quién es quién
Mapa de personajes
Lo mínimo para no perderse. Y una advertencia que vale por todo el mapa: los dioses no son decoración. Son bandos, con intereses y rencores, y casi todo lo que les pasa a los humanos se explica por qué dios los tomó de encargo.
En la guerra de Troya el Olimpo está partido, y el pleito viene de una vieja rencilla: Paris eligió a Afrodita como la más bella y dejó fuera a Hera y a Atenea. Esas dos no lo olvidan.
Hera — esposa de Zeus. Odia a Troya desde el juicio de Paris; su rencor mueve media Ilíada.
Atenea — la inteligencia y la estrategia. Protectora de Ulises: le pone la mano encima una y otra vez en la Odisea.
Poseidón — con los griegos en Troya... pero enemigo mortal de Ulises en la Odisea, porque cegó a su hijo el Cíclope. Ése es el motor del segundo poema.
Afrodita — premiada por Paris, protege a los troyanos y salva a su hijo Eneas.
Apolo — abre la Ilíada mandando la peste al campamento griego. Su cólera es la otra mênis del poema.
Ares — la guerra bruta. Ni sus padres lo quieren; Zeus se lo dice a la cara.
Zeus arbitra, o lo intenta. No es omnipotente: negocia, cede, se deja engañar por su mujer. Y por encima de él está el destino, que ni los dioses pueden torcer —lo más que hacen es adelantarlo o retrasarlo—.
👉 Cómo leerlos. Cuando un dios interviene no está haciendo magia: está tomando partido, y suele hacerlo disfrazado de humano. Si lees la intervención divina como política —alianzas, deudas, venganzas—, el poema se ordena solo.
Ninguno es un monstruo por adorno. Cada uno pone a prueba una de las palabras del glosario.
Proyecto impulsado por el Instituto del Libro y la Lectura, A.C. en colaboración con La Otra · Dirección: Alejandro Zenker