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Mapa de personajes

Quién es quién en Homero

Lo mínimo para no perderse. Y una advertencia que vale por todo el mapa: los dioses no son decoración. Son bandos, con intereses y rencores, y casi todo lo que les pasa a los humanos se explica por qué dios los tomó de encargo.

Los humanos · Ítaca

UlisesOdiseo en griego. Rey de Ítaca, el de las muchas mañas.Miente todo el tiempo, incluso cuando no le hace falta. Es su forma de sobrevivir y su defecto trágico.
PenélopeSu mujer. Veinte años esperando, y no de brazos cruzados.Teje y desteje para no elegir marido. Y al final es ella quien le pone a Ulises la prueba del lecho: no lo reconoce, lo examina.
TelémacoEl hijo. Tenía días de nacido cuando su padre se fue.Los cuatro primeros cantos son suyos: el poema empieza con un muchacho aprendiendo a ser alguien.
LaertesEl padre de Ulises, viejo y retirado al campo.Su reencuentro con el hijo es de los pasajes más secos y más duros del poema.
EuricleaLa nodriza. Crió a Ulises y luego a Telémaco.Lo reconoce por una cicatriz mientras le lava los pies. Es el único que lo descubre sin que él quiera.
EumeoEl porquerizo. Esclavo, y el más leal de la casa.Hospeda al mendigo desconocido sin saber que es su amo: la xenia bien hecha, en contraste con todo lo demás.
Los pretendientesCiento ocho nobles instalados en la casa, comiéndose la hacienda.Su delito no es cortejar a Penélope: es romper la xenia, abusar de la casa ajena. Por eso el castigo es total.

Los humanos · Troya

AquilesEl mejor guerrero de los griegos. Semidiós por su madre.El poema entero arranca de su cólera —mênis— y de una afrenta por un botín. Sabe que morirá joven y lo acepta a cambio de que se hable de él.
AgamenónEl rey que manda la expedición. Hermano de Menelao.No es el mejor guerrero ni el más justo: manda porque tiene más barcos. Su pleito con Aquiles desencadena la Ilíada.
HéctorEl mejor de los troyanos. Hijo de Príamo.El poema lo trata con una ternura que no le da a casi nadie: se despide de su mujer y su hijo sabiendo que va a morir.
PríamoRey de Troya, viejo.Va solo, de noche, a suplicarle a Aquiles el cadáver de su hijo. La Ilíada termina prácticamente ahí, y es su mejor escena.
HelenaLa causa nominal de la guerra.Ojo con esto: el poema le da voz, y ella se juzga a sí misma con más dureza que nadie.
ParisEl príncipe troyano que se la llevó.Sale mal parado en el poema: buen tirador, poco guerrero, y su hermano Héctor se lo dice en la cara.

Los dioses, por bando

En la guerra de Troya el Olimpo está partido, y el pleito viene de una vieja rencilla: Paris eligió a Afrodita como la más bella y dejó fuera a Hera y a Atenea. Esas dos no lo olvidan.

Con los griegos

Hera — esposa de Zeus. Odia a Troya desde el juicio de Paris; su rencor mueve media Ilíada.

Atenea — la inteligencia y la estrategia. Protectora de Ulises: le pone la mano encima una y otra vez en la Odisea.

Poseidón — con los griegos en Troya... pero enemigo mortal de Ulises en la Odisea, porque cegó a su hijo el Cíclope. Ése es el motor del segundo poema.

Con los troyanos

Afrodita — premiada por Paris, protege a los troyanos y salva a su hijo Eneas.

Apolo — abre la Ilíada mandando la peste al campamento griego. Su cólera es la otra mênis del poema.

Ares — la guerra bruta. Ni sus padres lo quieren; Zeus se lo dice a la cara.

Zeus arbitra, o lo intenta. No es omnipotente: negocia, cede, se deja engañar por su mujer. Y por encima de él está el destino, que ni los dioses pueden torcer —lo más que hacen es adelantarlo o retrasarlo—.

👉 Cómo leerlos. Cuando un dios interviene no está haciendo magia: está tomando partido, y suele hacerlo disfrazado de humano. Si lees la intervención divina como política —alianzas, deudas, venganzas—, el poema se ordena solo.

Los monstruos, y lo que significan

Ninguno es un monstruo por adorno. Cada uno pone a prueba una de las palabras del glosario.

PolifemoEl Cíclope, hijo de Poseidón.La xenia del revés: en vez de dar de comer al huésped, se lo come. Y el alarde de Ulises al escapar —gritar su nombre— es la hybris que le cuesta diez años.
CirceLa hechicera que convierte a los hombres en cerdos.La tentación de quedarse. Un año entero se les va ahí, y nadie los obligaba.
Las sirenasCantan lo que uno quiere oír.Ojo: no ofrecen sexo, ofrecen conocimiento. Le prometen a Ulises contarle todo lo que pasó en Troya. Es la trampa hecha a la medida de un curioso.
Escila y CaribdisEl monstruo de seis cabezas y el remolino.La elección entre dos males, sin buena salida. Ulises sacrifica a seis hombres a sabiendas.
CalipsoLa ninfa que lo retiene siete años y le ofrece la inmortalidad.La prueba mayor del nostos: puede ser dios y no volver nunca, o ser mortal y volver a casa. Escoge lo segundo.
Las vacas del SolProhibidas, y sus hombres se las comen.El proemio lo anuncia desde el verso uno: perecieron por su propia insensatez. El poema avisa el final antes de empezar.

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Proyecto impulsado por el Instituto del Libro y la Lectura, A.C. en colaboración con La Otra · Dirección: Alejandro Zenker