LA OTRA · REVISTA DE POESÍA Y ARTES · DESDE 2008  

La Gaceta

CD Wright. Estados Unidos, 1949-2016

29 de enero de 2016

cd-wrightPublicamos estos fragmentos que pertenecen al poema de largo aliento One with Others (2010), que da testimonio de la lucha contra el racismo en el sur de Estados Unidos, y desafía radicalmente las convenciones de la poesía, según sus traductores Katherine Hedeen y Víctor Rodríguez Núñez. La poeta falleció recientemente cuando nos disponíamos a publicar estos versos.

 

 

C. D. Wright

Tradución del inglés/ Katherine M. Hedeen y Víctor Rodríguez Núñez

 

Mountain Home, Arkansas, 1949-Barrington, Rhode Island, 2016. Una de las voces fundamentales de la poesía estadounidense de nuestros días. Ha publicado los libros Room Rented By A Single Woman, 1977; Terrorism, 1979; Translation of the Gospel Back into Tongues, 1981; Further Adventures with You, 1986; String Light, 1991; Just Whistle, 1993; Tremble, 1996; Deepstep Come Shining, 1998; Steal Away: New and Selected Poems, 2002; One Big Self: Prisoners of Louisiana, 2003, con fotos de Deborah Luster; Cooling Time: An American Poetry Vigil, 2005; One Big Self: An Investigation, 2007; Rising, Falling, Hovering, 2008; y 40 Watts, 2009. Entre los reconocimientos recibidos se destacan las becas Guggenheim, 1987, y MacArthur, 2004; los premios de la Foundation for Contemporary Arts, 1999; International Griffin Poetry, 2009, y del National Book Critics Circle, 2010; así los nombramientos como Poeta Laureada del Estado de Rhode Island, 1994, y como Canciller de la Academy of American Poets, 2013. Desde 1983 es profesora de escritura creativa en Brown University. Estos fragmentos pertenecen a su poema de largo aliento One with Others (2010), donde da testimonio de la lucha contra el racismo en el sur de Estados Unidos, y desafía radicalmente las convenciones de la poesía.

 

From One with Others (a fragment)

 

          […] THE VERY REVEREND PILLOW : The injury that the rock-hard lie of inequality performs is unspeakable; it is irremediable, can be insurmountable. And very very thorough. No peculiar feeling to the contrary can be permitted to gain hold. You get my meaning.

          Back then, in case of rain, I would be lying if I did not say to you ¾you would be ill-advised to step under the generous eave of certain stores or to take a drink from a cooler or even try to order catfish . And don’t even think about applying for the soda jerk job or playing dominoes

          Back then we could not be having this conversation. You get what I’m getting at.

          Back then I would not be at this end of town unless I was pushing a mower or a wheelbarrow, the teacher told me over a big Coke at the Colonel’s; even at that, back then, I would not be here, if the sun was headed down.

           […]

 

De Una con otros (fragmentos)

 

          […] EL REVERENDISIMO PILLOW : La herida causada por la dura mentira de la desigualdad es incalificable; es irremediable, puede ser insuperable. Y muy muy profunda. A ningún sentimiento encontrado se le puede permitir ganar terreno. Me entiendes.

          En aquel entonces, en caso de lluvia, mentiría si no te lo dijera —mejor no pararse bajo el alero amplio de ciertas tiendas ni tomar agua de un dispensador ni pedir bagre . Ni se te ocurra solicitar un trabajo en la refresquería ni jugar al dominó .

          En aquel entonces no podríamos tener esta conversación. Entiendes lo que te quiero decir.

          En aquel entonces no estaría de este lado del pueblo a menos que empujara un cortador de césped o una carretilla, me dijo el maestro tomándose una Coca-Cola grande en KFC; aun así, en aquel entonces, no estaría aquí, cuando el sol se pusiera.

[¿Hasta dónde tenía que caminar un hombre solo para hacer aguas, en aquel entonces?]

El río es retenido por
el lago: más allá del lago el río
entra en las tierras bajas, serpentea
entre los cipreses y los sauces. Y el mismo
aire, nublado o despejado, removido
de humo o polvo o malatión,
si tú me entiendes, no debe
ser interpretado como indivisible. No más
que la sangre. Hay sangre negra
y sangre blanca. Hay aire negro
y aire blanco; esto incluye
el aire de las llantas que revientan
en la autopista entre el pueblo y
el río, el aire que acribilla a los niños
cuando una fumigadora de cultivos zumba
por el jardín escolar, el aire que ruge
desde el coro de las batas
cuando el Reverendísimo Pillow
pide: Siéntense, y hasta el aire sacado a puñetazos
de la mandíbula del campeón, nacido
a diecisiete millas al oeste, en Sand Sough,
cuando recibió ese golpe fantasma
el año en que empezó una tanda
personal de problemas.
Hoy, Gentil Lector,
el sermón una vez más: “La segregación
después de la muerte”. Chubascos por la mañana.
Esa amenaza que dicen se mueve hacia el este.
El palo del alguacil dice: No ahora. No
deningunamanera. Ni nunca. Las mentes
de los niños dicen: Nunca vacilar. El aire
abanicado por un rebaño de manos en la vieja
funeraria donde convocaban las reuniones
, y
ese mismísimo aire, santificado
y condenado, desgarrado del racismo, y que
se filtra hacia arriba hasta la tierra misma,
que en estos lares es más rica que Elvis,
y allí arriba en la Cresta lo llaman loess
, una cosa indispuesta, volada por el viento.
Aquí Hemingway escribió algo
de Adiós a las armas, sobre la Cresta
. Donde
el alcalde de Memphis se mudó después de su
término malogrado. Después de que mataron
al soñador y empezaron a matar
el sueño. Una vez un reino undulante
de duraznos Elberta y Early Wheeler.
El aire caliente que poda
terrones con
cada golpe del azadón del muchacho arrendatario cuando
el muchacho no tenía ni la menor idea
de convertirse en el Hombre de Negro.
Al Green vino de aquí;
Sonny Liston, el 12 de 13 chamacos,
nacido a 17 millas hacia el oeste,
en Sand Slough. La cabeza endurecida
con palos de nogal americano. . Y el Zorro Plateado
empezó en Colt.
Mayormente hombres que iban para arriba y después para abajo.

          […]

          ENTRE SUS PERTENENCIAS, una carta empapada de bourbon:
          Querida Callie:
          Esta abuela tuya es una empalagosa y tú no. Estoy orgullosa de que estudies cálculo.
Solo Euclides ha contemplado la belleza desnuda.
          Bueno, hay una cosa que pasó que quiero que sepas. Un verano en Arkansas, ¿el verano de 1967? Los muchachos llegaron corriendo a casa y dijeron que habían visto un accidente y todos salimos corriendo para la calle y había un viejo que caminaba aturdido y le pregunté si necesitaba ayuda. Había un carro en la zanja y Rudy y Will, creo, dijeron que no había nadie adentro. El hombre me dijo su nombre, que se me olvida, y me pidió que llamara a la Señora Hand y que le solicitara ayuda.
          Lo hice. Tomó nota, me agradeció y colgó.
          Después de un mes, su hijo, un abogado prominente del pueblo, me llamó y me pidió que fuera testigo, y le dije que no había visto nada. Y me dijo: Venga al tribunal de todos modos. Así que fui. 
          El abogado de la acusación, el fiscal, era un hombre que se llamaba Hunter Crumb. Entonces, estoy sentada en la tribuna contando lo que pasó y me referí al hombre aturdido, y me cito a mí misma:
          Y el señor, perdone, se me olvida su nombre, me buscó y me pidió que llamara a la Señora Hand.
          Ya tú sabes, no exagero, el fiscal se puso rojo de ira y me dijo: “¿Llamó usted señor a ese negro?”, y se puso a gritarme un buen rato. La cara en llamas, gritando. Miré al juez. Miré al Señor Hand, pero se negaron a mirarme. Por fin me dejaron bajar. Estaba golpeada.
          La segunda cosa que quiero que sepas es que, a mediados de junio de 1969, Sweet Willie Wine y la Señora Oliver fueron a ver a Hunter Crumb, para presentarle los permisos adecuados para el boicot. Y diez minutos después de que se fueron de su oficina, Hunter Crumb cayó muerto de un infarto. No tengo los recortes de las noticias, pero pasó y fue como la luz eléctrica en Big Tree.
          Después de eso, yo hubiera seguido a Sweet Willie Wine hasta el infierno.

+++

            Poco a poco pasa de la transparencia al café;
el río recibe otro río cerca de su boca
y se une con el río poderoso al sur de Helena.
Castanopsis son los lirios en las zanjas . Un arco de Arkansas
no es un arcoíris sino un viejo puente de hierro sobre aguas turbias
y turbulentas. La reunión en la córnea de los rayos más tempranos
que ordenan una distribución totalmente distinta
de la luz y la sombra, yo me imaginaba a mi amiga V.:
ciega y capaz de poder verlo todo, casada con una docena
de hombres y viviendo sola, con siete niños y
estéril, cargando un M16 que parecía
un azadón, silbando por un taxi en una capital
fría; yo veía los campos marchitos y harapientos
reemplazados con las sombras azules en colinas nevadas o
convertidos en un ciervo a la orilla de la autopista
en una perla de agua dulce antes de que más sedimento
entrara en el río que fluía de su boca.

           

 

Publicado originalmente en La Otra · © del texto y las imágenes: sus autores. Forma parte del archivo de La Otra (fundada en 2008, dirigida por José Ángel Leyva) dentro de esta casa.
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