Acto primero
ACTO PRIMERO.
Salen Doña Ines de luto y Mencia,
Ya que tan sola has quedado
con la muerte del Marqués
tu padre , forzoso es ,
señora, tomar estado,
que en su casa has sucedido;
y una muger principal
parece en la Corte mal
sin padres , y sin marido.
Ni mas puedo responderte,
ni mas puedo resolver,
de que á mi padre he de ser
tan obediente en la muerte,
como en la vida lo fui;
y con este justo intento
aguardo su testamento
para disponer de mí.
Sale Beltran de camino,
Dame, señora , les pies.
Vengas muy en hora buena
Beltran , amigo.
La pena
de la muerte del Marqués
mi señor, que esté en la gloria,
me pesa de renovarte,
cuando era bien apartarte
de tan funesta memoria;
mas cumplo lo que ordeno,
cercano al ultimo aliento:
en lugar de testamento,
este pliego me entrego,
sobrescrito para tí. Dala un pliego,
A recibirle, del pecho
sale en lágrimas deshecho
el corazón; dice así:
Lee. Antes que te cases, mira lo que haces,
No dice mas?
No, Mencia.
Su postrer disposición
cifró toda en un renglón.
Mi querido padre, lia
que no exceda á lo que escribes
mi obediencia un breve punto,
y que aun después de difunto,
presente á mis ojos vives}
y vos, si el haber nacido
en mi casa, y si el amor,
que del Marqués mi señor
habéis , Beltran , merecido,
si la firme confianza
con que en vuestra fe, y lealtad
aseguran mi esperanza:
sed de mi justa intención
el favorable instrumento,
con que de este testamento
disponga la execucion.
Solo de vuestra verdad
he de fiar el efecto,
y la elección del sugeto,
á quien de mi libertad
entregue la posesión,
de vos ha de proceder, í
y obligarme á resolver
sola vuestra información.
’
No tengo que encarecerte,
mi obligación y mi fe,
pues ellas según se ve,
son las que pueden moverte
á hacerme tu consejero.
Venid conmigo á saher,
Beltran , lo que habéis de hacer,,
que elegir esposo quiero
con tari atentos sentidos,
y con tan curioso examen
de sus. prendas, que me llamen
el examen de maridos, vanse.
Salen D, Fernando y el Conde Carlos *„
Pensar que solo sois vos
dueño de su voluntad,
y según vuestra amistad,
un alma vive en los dos}
de vos me obligan á fiar,
y pedí ros una cosa,
que por ser dificultosa,
podrí is vos solo alcanzar.
Si como habéis entendido,.
Don Fernando, esa amistad,
conocéis la voluntad
con- que siempre os he servido;,
seguro de mi os fiáis,
pues ya , según mi afición,
solo con ia dilación
puede ser que me ofendáis.
Ya, pues,
habéis sabido,
que el Marques á Blanca adora.
De vos , Don Fernando , ahora
solamente lo he entendido.
Negareislo como amigo,
y Secretario fiel
del Marqu és.Cónd. Jamas con él
he llegado ni él conmigo
á que de tales secretos
x
partícipes nos hagamos;
ó sea porque adoramos
tan soberanos sugetos,
que con darse á su amistad
nombre de sacra y divina,
aun no la juzgamos digna
de atreverse á su deidad;
6 porque el zelo ó rigor
de esta amistad es tan justo,
que niegajmlpas del gusto,
y delitos del amor;
ó porque de ese cuidado
vivimos libres los dos,
y en lo que os han dicho á vos*
acaso os han engañado.
No importa para el intento
haberlo sabido , d no
ser así ; y saberlo yo
es la causa y fundamento,
que me obliga á resolverme,
á que de vuestra amistad,
nobleza y autoridad
en esto venga á valerme,
Y así , supuesto , señor,
que si el Marqués pretendiese,
que Blanca su esposa fuese,
no me encubriera su amor:
pues si sus méritos son
tan notorios, se podría
prometer , que alcanzaría
por concierto su intención.
De aquí arguyo , que sil amor
solo aspira á fin injusto,
y quiere alcanzar su susto
con ofensa de mi honor..
Vos , pues, de cuya cordura,
grandeza , y valor confio,
remediad e! honor mió,
y corregid su locura:
que en los dos evitareis
con esto el lance postrero,
'3
pues lo ha de hacer el Acero,
si vos ,
no lo hacéis.
Fernando, bien sabéis vos,
que por no sujeto á ley
el amor, le pintan Rey,
niño , ciego , loco , y Dios:
Y así en este caso yo,
si he de hablar como discreto,
el intentarlo os prometo,
pero el conseguirlo , no:
que por locura condeno,
que se prometa el valor,
ni poder mas que el amor,
ni asegurar hecho a geno;
mas esto solo fiad,
püeS de mí os queréis valer,
que el Marqués ha de perder*
ó su amor , ó mi amistad.
Feru. Esa palabra me anima
á pensar que venceréis,
que sé lo que vos valéis,
y sé lo que él os estima.
No admite comparación
nuestra amistad , mas yo sigo
en las finezas de amigo
las leyes de la razón:
en eso la teneis vos,
y de vuestra parte estoy.
Seguro con eso
voy*
Dios os guárde,
Guárdeos Dios. >úasé»
Salen el Marqués y Ochavo .
El es un capricho extraño.
Exámen hace curiosa
de pretendientes.
Qué cosa
para los mozos de ogaño ? (cuchad
Mar. Conde? Con. Marqués? Mar. Es-
el mas nuevo pensamiento,
que en humano entendimiento
puso la curiosidad.
t*
Decid.
Vuelve á referirlo
| con todas sus circunstancias.
Perdonad mis ignorancias,
pues de mí queréis oirlo.
La sin igual Doña
que á sus prendas singulares
se junta ya el ser Marquesa,
por la muerte de su padre,
abriendo su testamento,
con resolución de darle
el cumplimiento debido
v
á postreras voluntades,
halló , que era un pliego á ella
sobrescrito , y qüe no trae
mas que un renglón todo él
en que le dice su padre:
Antes que te cases, mira lo que haces:
Puso en ella este consejo
un ánimo tan constante
de executarlo, que intenta
el capricho mas notable
que de Romanas Matronas
cuentan las antigüedades.
Quanto á lo primero , á todos
gentiles hombres, y pages,
y criados de su casa,
orden ha dado inviolable,
de que admitan los recados*
los papeles , y mensages
de quantos de sú hermosura
pretendieron ser galanes.
Con esto en un blanco libro*
cuyo título es : Exámen
de maridos, vá poniendo
la hacienda, las calidades,
las costumbres, los defectos*
y excelencias personales
de todos sus pretendientes,
conforme puede informarse
de lo que la fama dice,
y la inquisición que hace*
Estas relaciones lla'rna
consultas , y memoriales
los villetes, y recuerdos
los paseos y mensages.
Lo primero notifica
á todo admitido amante*
que sufra la competencia*
sin que el limpio acero saque;
y al que por éste , ó por otro
defecto una ve¿ borrare
del libro, no hay esperanza
de que vuelva á consultarle.
Declara, que amor con ella
no es mérito, y soló valen,
para obligar su alvedrio,
propias y adquiridas partes;
da manera , qüe ha de ser
quien á sil gloria aspirase,
por elección venturoso,
y elegido por exámen.
Extraña imaginación!/
'4
’
Paradóxico dislate!
Qih. Caprichoso desatino!
Ha , ingrata , qué novedades
inventas para ofenderme,
y trazas para matarme!
Qué me ha de valer contigo,
si tanto amor no me va!e.?
Posible es, cruel, que intentes
contra leyes naturales,
que sin amor te merezcan,
y que sin celos te amen?
Ya con tan alta ocasión
imagino en los galanes
de la Corte mi! mudanzas
de costumbres, y de trages.
La fingida hipocresía,
la industria, el cuidado, el arte,
á la verdad vencerán;
mas valdrá quien mas engañe.
Ochavo , céxanus solos,
que tengo mi caso importante
que tintar con el Marqués.
Si es importa! te, bien haces
en ocultarlo de mí,
que qualqtiiera que fiare
de criados su secreto,
vendrá á arrepentirse tarde, vase •
Cuidadoso espero yá
lo que tenéis que tratarme.
Retoricas persuasiones,
y proemios elegantes
para pedir , son ofensas;
y así, es bien que brevemente
mi pensamiento os declare.
De Don Fernando de Herrera
la noble , 'y antigua sangre,
ni puede nadie ignorarla,
ni ofenderla debe nadie;
y el que es mi amigo , Marqués,
no ha de decirse que hace
sin razón, mientras un alma
ambos pechos informáre:
Una de tres escoged,
ó no amar á Blanca, ó darle
la mano, ó dexar de ser
mi ; migo por ser su amante.
Marq Prm. ro que me resuelva
en un negocio tan grave,
los zolcs de mi amistad,
que al encuentro, Condesalen,
me obligan á que averigüe
mis quejas, y sus verdades:
Cómo si de agena boca
supisteis , que soy amante
de Blanca, no tenéis zelos
de que de vos lo ocultase?
Porque los cuerdos amigos
tienen razón de quejarse
de que la verdad les nieguen,
mas no de que se la callen,
y así, de vuestro silencio
no he formado zelos , antes
os estoy agradecido,
que presumo que el callarme
vuestra afición , fué recelo
de que yo la reprobase,
porque no consienten culpas
Jas honradas amistades;
y así, Marqués, resolveos
á olvidarla, cS á olvidarme,
que la razón siempre en mí
me ha de tener de su parte.
Puesto,
que el mas rudo
el imperio de amor sabe,
con vos, que prudente sois,
no traiD de disculparme.
Dar la mano á Doña Blanca
no es posible , sin que pase
el Mayorazgo que gozo
ai mas cercano en mi sangre;
que obliga de su erección
un estatuto inviolable
á que el sucesor elija
esposa de su linage.
Yo, pues, antes de escucharos,
viendo estas dificultades,
procuraba yá remedios
de olvidarla , y de mudarme;
y ha sido el mandarlo vos
el mayor , pues es tan grande
mi amistad, que lo imposible
por vos me parece fácil.
Supuesto que no hay finezas
que á la vuestra se aventajen,
os las promete á lo menos
mi agradecimiento iguales;
y á Dios, M irqués, porque quiero
dar al cuidadoso padre
de Blanca esta feliz nueva.
Bien podéis asegurarle,
que no hará la muerte* misma,
qu.‘ ceta palabra os quebrante.
í
Qnzndo no vuestra amistad,
me aseaura vuestra sangre, varis e.
Salen el Conde Alberto por una parte,
y por otra Don Juan
Juan . Conde? Alb. D. Juan?
Juan Con hallaros
en esta casa , me dais
indicios de que intentáis
de marido examinaros.
Alb. Dado que no tenga amor,
por curiosidad deseo
de este eximen de Himeneo
ser también competidor;
mas lo que pensáis de mí,
por el lugir en que estoy,
de vos presumiendo voy ,
pues también os hallo aquí.
Juan. Siendo en tan alta ocasión
de méritos la contienda,
pienso que quien no pretenda,
perderá reputación.
Sale Don Guillen.
Guill. Coniosa está de guerreros
<.
la estacada. Alb. Don Guiilén ,
sois opositor también?
Guill. Con tan nobles Caballeros,
si es que aspiráis á elegidos,
fuerza es probar mi valor,
que sí es tal el vencedor,
no es deshonra ser vencidos.
Alb. Que en novedad tan extraña
diese la Marquesa hermosa!
Guill. Por ella será famosa
eternamente en España.
Juan. A! fin quiere voluntades,
á la usanza de Valencia,
que sufran ?a competencia
sin celos ni enemistades.
Alb . Nueva Penelcpe ha sido.
Sale Ochavo ^ y habla aparte.
Pico ue á Dios no haya en la Corte
algún Uiises que corte
en cierne tanto marido.
Juan. Behran sale aquí. Alb. Y él es,
según he sido mfotmado,
el Secretario, y Privado
de la herniosa Doña
Yá sé que es del tiempo vario
efecto bien peregrino,
que no siendo Vizcaíno, ’’
llegase á ser secretario.
Sale Behran , y habla aparte .
Al cebo de Doña Inés
pican todos; que es gran cosa
gozar de muger hermosa,
y un título de Marqués.
Alb. Señor Behran, la intención
.i de la Marquesa , que ha dado,
como á los pechos cuidado ,
á la fama admracion,
causa el concurso que veis:
mis prendas, y calidades
son estas, y son verdades,
que presto probar podréis.
Juan. E'te mis prendas refiere.
La Marquesa mi señora
saldrá de'su quarto ahora,
que veros á todos quiere,
á ella dad memoriales;
P°rq ue informarse procura
de la voz , la compostura
y las prendas personales
de cada qual por sus ojos.
Es prudencia, y discreción
no entregar por relación
tan soberanos despojos.
Ella sale.
Gusto es vellos ap.
cuidadosos , y afectados,
compuestos , y mesurados,
alzar vigotes , y cuellos.
Parecenme propiamente
en sus aspectos, é indicios,
los pretendientes de oficios ,
quando ven al Presidente;
mas por Dios , que es la criada
como un oro. Ove , doncella.
Sale Doña
y M encía.
Qué quiere?
El amor por
me ha dado una cabezada. (ella
Aun bien que hay en el Lugar
Albey tares.
Pues traydora,
tan bestia es el que te adora,
que Albey tar le ha de curar ?
Alb. Puesto que el alma confiera,
que no hay méritos humanos,
que á ios vuestros soberanos
igualen, bella Marquesa ,
si alguno ha de poseeros ,
hacer esto, es competir
con todos, no presumir,
que he de poder mereceros;
y á este fin he reducido
mis prendas á este papel
humilde, corto y fiel.
Dala un memorial .
Qué retorico marido! ap.
Yo atenderé, como es justo,
á vuestros méritos,
.Como Rey , por Dios , responde!
ella es loca de buen gusto.
Juan. Yo soy , señora , Don Juan
de Guzmán, aquí vereis - dale .
lo demás , si en mí queréis
mas prendas, que ser Guzmán.
Qué amante tan enflautado! ap.
Yo lo veré.
Linda cosa, ap,
la voz sutil, y melosa
en un hombre muy barbado!
GuilL Don Guiilén soy de Aragón,
que si por amor hubiera
de mereceros , ya fuera
mi esperanza posesión.
Este os puede referir dale,
mis méritos verdaderos,
pocos para mereceros ,
muchos para competir,
Qué meditada oración! ap.
Yo veré el papel.
Qué bien
traxo el culto Don Guillen
la tal contra posición!
Con vuestra licencia quiero
retirarme. Alb. Loco estoy Vase.
Juan. Libre vine, y preso voy. vase.
Guill. Por vos vivo , y sin vos muero, va.
Tened esos memoriales; a Befa.
mas qué busca este mancebo ?
Por ver capricho tan nuevo
me atreví á vuestros umbrales;
y aunque de esta mocedad ,
y paradóxico intento
os olabe el pensamiento,
-tengo una dificultad;
y es , que en vuestros pretensoreS
me han dicho , que examináis
lo visible , y no tratáis
de las prendas interiores,
en que muchas veces vi
disimulados engaños,
que causan mayores daños
al matrimonio ; y así ,
quiero saber, qué intención,
ó industria pensáis tener ,
ó qué examen ha de haber
para su averiguación?
No hay remedio?
Uno dedos
en dificultad tan nueva ,
recibir la causa á prueba,
ó encomendársele á Dios.
De buen gusto es la advertencia:
queréis otra cosa aquí?
Un nuevo amante, por mí,
Marquesa, os pide licencia
para veros, y informaros
de sus méritos; que puesto
que á todos la dais, en esto
quiere también obligaros.
Quién es? Oc. Señora, el Marqués
vuestro deudo.
Yá ha ofendido
su valor, pues ha pedido
lo que á todos común es.
Tiene el ser desconfiado
de discreto; y le parece,
Marquesa , que aun no merece
ser de vos examinado.
Pues yo no solo le doy
licencia , pero juzgara
por agravio, que no honrara
el examen. vase ,y Befarán .
Pues yó voy
con nueva tan venturosa,
y tanto vos lo seáis,
pues qual sábia axáminais,
que no elijáis como hermosa;
y tú, enemiga, haz también
un examen ; y si acaso
te merezco , pues me abraso ,
trueca en favor el desden.
Alen. Bebe? Oc. Bebo. Men » Vino? Oc.
Aleñe. Pues yá queda reprobado , (Puro,
que yo quiero esposo aguado, vase.
Och Escucha: en vano procuro
detenerla: bueno quedo,
vive Dios, que estoy herido;
pero si mi culpa ha sido
beberlo puro, bien puedo
no quedar desesperado.
Aguado soy , que aunque puro
siempre beberlo procuro ,
siempre al fin lo bebo aguado;
pues todo , por nuestro mal ,
antes de salir del cuero,
en el Adán Tabernero
peca en agua original. vase.
Salen Blanca } y Clávela con mantos.
Pienso que no te está bien
mostrar al Marqués amor ,
porque es !a contra mejor
de un desdén, otro desden :
Si su mudanza recelas ,
tu firmeza te destruye ,
porque el amante que huye,
seguirle , es ponerle espuelas.
Biane. Yá que pierdo la esperanza,
que tan segura tenia ,
saber siquiera querría
la ocasión de su mudanza ,
y por esto le he citado,
sin declararle quién soy ,
para el sitio donde estoy.
El vendrá bien descuidado
de que eres tú quien le llama.
Salen el
y
por otra parte*.
Su hermosura , y su intención
son tan nuevas , que yá son
la Fábula de la Fama;
y al fin , no solo te ha dado
la licencia que has pedido ,
pero se hubiera ofendido
de que no hubieras honrado,
el concurso generoso,
que ai examen se le ofrece.
Locura , por Dios , parece
su intento , mas ya es fotzosa
seguir á todos en eso.,
Un aguazero cayo
en un Lugar, que privo,
á quantos mojo , de seso ;
y un sabio , que por ventura
se escapo del aguazero ,
viendo que al Lugar entero
era común la locura ,
mojóse , y enloqueció ,
diciendo: En esto qué pierdo
Aquí , donde nadie es cuerdo,
para qué he de serlo yo?
Así ahora no se escusa ,
supuesto que á todos vés
examinarse, que dés
en seguir lo que se usa.
Marq* Bien dices, que era el fio hacerla
dár a! mundo que decir;
pero quiérete advertir,
< de que nadie ha de entenderlo
hasta salir vencedor,
porque si quedo veencido
no quiero quedar corrido.
Marmol soy.
Este temor
me obíiga así á recatar,
aunque mi pecho confia ,
que Doña Inés será mia
si me llego á examinar.
Blan.Que. Doña Inés será vuertra
si á examinaros llegáis?
O, Blanca, vos me escucháis?
Blan. Quien tanta inconstancia mues-
como vos, tiene e?peranza (tra
de que saldrá vencedor,
siendo el defecto mayor
en un hombre la mudanza?
De que os admiráis? yo fui,
yo fui la que os he llamado,
viendo que con tal cuidado
andais huyendo de mí,
para saber la ocasión
que os he dado, ó vos temáis,
para que así me rompáis
tan preciosa obligación ,
y de vuestros mismos labios,
antes que os la preguntara,
quiso el Cielo que escuchara,
la ocasión de mis agravios.
Blanca , no te desenfrenes,
escuha atenta primero
mi disculpa, y después quiero,
que si es razen me condenes.
Quando empezó mi deseo
á mostrar, que en tí vivía,
ni aun la esperanza tenia
del Estado que poseo.
Entonces tú , como á pobre,
te mostraste siempre dura,
que ei oro de tu hermosura
no se dignaba del cobre.
Heredé por suerte; y luego,
ó fuese ambición , ó amor,
mostraste á mi ciego ardor
correspondencias de fuego;
mas la herencia , que la gloria
me dio de tu vencimiento,
füé también impedimento
para gozar la victoria;
porque estoy , Blanca, obligado,
á dar la mano á muger
de mi linage, ó perder
la posesión del Estado.
Esta ocasión me desvía.
de tí; pues según arguyo,
ni rico puedo ser tuyo,
ni pobre quieres ser mia.
perdida, pues, tu esperanza,
si otra doy en celebrar,
es divertirme , no amar,
es remedio , no mudanza.
Así, que á no poder mas,
mudo intento ; si pudieres
haz lo mismo , que si quieres,
muger eres y podrás. Dase.
31. Oye. Cía v. Alas lleva en los pies.
Cielos, haced que algún dia
pueda yo hacer con Mencía
lo que con Blanca el Marqués, vase .
Ulan. Desesperada esperanza,
el loco intento mudad,
y de ofendida apelad
del amor á ¡a venganza.
Por los Cielos , inconstante,
yá que tu agravio me obliga,
que has de llorarme enemiga,
pues no me estimas amante.
A tus gustos, tus intentos,
tus fines me he de oponer:
seré verdugo al nacer
de tus mismos pensamientos.
De colera estás perdida,
loca te tiene el despecho.
Blan. Sierpes apacienta el pecho
de una muger ofendida. vanse.
Sale el Conde Don Juan .
Juan . De tus ojos salgo ciego,
y abrasado , Inés hermosa,
qual la incauta mariposa
busca luz, y encuentra fuego.
Sale el Conde Car,' os.
Coud. Aquí está el Conde D. Juan?¿í/.
todo e! infierno arde en mí:
de hallaros aqní,
ciertas sospechas me dan
de que pretendéis entrar
en ei examen. Juan. Pues quien
no aspira á tan alto bien,
si méritos lo han de dar?
Quien supiere , que á la bella
Inés ha un siglo que quiere
Carlos. Juan. Si quien lo supiere,
no ha de pretendella,
de esa obligación me hallo
con justa causa excluido,
porque nunca lo he sabido.
No basta , pues , escuchallo
aquí de mí , si hasta ahora
Ja he servido con secreto,
justo y forzoso respeto
del que estima á Ja que adora?
Ju . No basta á quien se ha empeñado
sin saberlo, á no empezar,
podéis con eso obligar,
mas no á dexar lo empezado.
Esta espada sabrá hacer,
que sobre decirlo yo,
para dexarlo. Juan . Y qué no
ésta sabrá defender:
y esto en e! campo, no aquí,
que es sagrado este lugar.
Allá os espero, mostrad
el valor que vive en mi.
Sale Doña
Qué es esto, Conde Don Juan?
Conde Carlos, dónde vais?
Solamente á que entendáis
los excesos , á que dan
ocasión vuestros antojos:
venid. Juan. Vamos. In. Deteneos,
que mal logrará deseos
quien obliga con enojos;
sabiendo que es lo primero
que he advertido en este examen,
que no ha de entrar en certamen
quien por mí saque el azero.
Cómo aquí con ofendorme
queréis los dos obligarme,
pues que pretendéis ganarme
con el medio de perderme?
El fin de esta pretensión
consiste en vuestro alvedrío?
Es vuestro gusto ó el tnio,
quien ha de hacer la elección?
Sufra , pues , quien alcanzarme
procure, la competencia,
ó confiese en mi presencia
que no pretende obligarme.
Ju. No hay mas ley que vuestro gusto
para mi abrasado pecho.
Y yo ,
aunque á despecho
de un agravio tan injusto
como recibo de vos,
me dispongo á obedeceros.
De no sacar los aceros
me dad palabra los dos.
Yo por serviros la doy.
Juan . Yo la doy por obligaros,
que á morir por no enojaros,
dispuesto, señora, estoy. vase.
Ah, Marquesa, á Dios pluguiera,
pues os cansa el amor mió,
fuese mió mi alvedrío
para que no os ofendiera!
Pluguiera á Dios que pudiera
poner freno á mis pasiones,
el ver vuestras sinrazones;
que quando el amor es furia,
los golpes que dá la injuria
rematan mas las prisiones.
Apaga el cierzo violento
llama que empieza á nacer,
mas en llegando á creqer
le aumenta fuerzas el viento.
Ya estaba en mi pensamiento
apoderado el furor
de vuestro amoroso ardor;
y á quien llega á estar tan ciego,
cada agravio dá mas fuego,
Cada desden mas amor.
Basta,
que llenáis
de vanas quejas el viento:
si de vuestro sentimiento
la ocasión no deciarais,
de que agravios me acusáis?
£1 preguntarlo es mayor
ofensa , y nuevo rigor;
pues para que os disculpéis
de vuestro error, os hacéis
ignorante de mi amor.
Podreisme negar acaso,
que dos veces cubrió el suelo
tierra flor y duro yeío,
después que por vos me abraso?
El fiero dolor que paso
por vuestros ricos despojos,
aunque á encubrir mis enojos
el recato me ha obligado ,
no os lo ha dicho mi cuidado
con la lengua de mis ojos?
No han sido mi claro oriente
vuestros balcones, y han visto
que ha dos años que conquisto
su yelo con fuego ardiente?
Si os amé tan cautamente,
que apenas habéis sabido
vos misma, que os he querido,
esa es fineza mayor;
pues muriendo , vuestro honor
á mi vida he preferido :
pues quando tras esto dais
licencia á nuevos cuidados,
para ser examinados
porque el mas digno elijáis;
cotilo , decid , preguntáis
á un despreciado^ y zeloso,
de que se muestra quejoso?
quando por amante no,
por mí no merezco yo
ser con vos mas venturoso ?
Negarlo fuera ofenderos,
pero vos me disculpáis ,
y con lo que me acusáis
pienso yo satisfaceros:
si entre tantos caballeros
como al examen se ofrecen,
vuestras prendas os parecen
dignas de ser preferidas,
ellas serán elegidas ,
si mus que todas merecen ;
m.r? si acaso el propio amor
os engaña , y otro amante ,
aunque menos arrogante ,
en prendas es superior,
ni es ofensa , ni es error
si en mi provecho me agrada,
de vuestro daño olvidada,
que e! que es mas di ano me venza
que de si mi -mu comienza
la caiiiad o rd e n ad a
Y de amar mestra beldad
quites los méritos son?
Amar por inclinación
es propia comodidad ,
si presa la voluntad
del deseo se fatiga ,
porqu: el dele) te consiga,
del bien que pretende nace,
y quien su negocio hace
a nadie con é¡ ob iga.
Demás, que si amarme fuera
conmigo merecimiento ,
no solo me tro tormento
obligada me tupiera,
que no tantos en la esfera
leves, átomos se miran,
ni en cuanto os ra\ os giran
i j r
del Sol claro arenas doran ,
qnantos mas que vos me adoran,
si menos que vos suspiran ;
pero supuesto que amarme
no me obliga , imaginad,
que cumplir mi voluntad
es el modo de obligarme;
el mas digno ha de alcanzarme,
si vuestros méritos claros
esperan aventajaros,
en obligación me estáis,
pues por una que intentáis
dos victorias quiero daros:
corta hazaña es por amor
conquistar una muger :
ilustre victoria es ser
por méritos vencedor:
de mí os ha de hacer señor
la elección, no la ventura,
si no os parece cordura
el nuevo inrento que veis,
y asi no me negareis
que es de honrada esta locura.
En fin , que en vano porfío
disuadirte de ese intento?
Ames que mi pensamiento
se mudará el Norte frió.
Pues ya de todos confío
ser por prendas vencedor,
mas ved que en tan ciego amor
mis sentidos abrasais ,
que si en la elección erráis
no he de sufrir el error :
mirad como os resolvéis,
y advertid bieu, si á mí no,
que merezca mas que yo
á quien vuestra mano deis ¿
pues como vos proponéis ,
que vencer para venceros
tantos nobles caballeros ,
son dos tan altas victorias,
son dos afrentas notorias
las que recibo en perderos:
yo enfrenaré mi pasión,
si es mas digno el mas dichoso,
obediente al imperioso
dictamen de ía razón ;
pero siendo en la elección
vos errada, y yo ofendido,
vive Dios , que al prefeiido
ha de hacer mi furia ardiente
teatro de delincuente
del tálamo de marido.
Pensad que si n® vencéis
no habéis de quedar quejoso ,
que será tal el dichoso,
que vos mismo lo aprobéis.
Cumplid lo que prometéis.
Tal examen he de hacer,
que á todos dé, al escoger ,
que envidiar , no que culpar.
Cond Pues Inés á examinar.
Pues Cárlos á merecer.
Acto segundo
ACTO SEGUNDO.
Salen Blanca y Clávela con mantos »
Yo la he de ver , y estorvar
quanto pueda su esperanza,
que el amor pide vengnza
si llega á desesperar;
y pues no me vio jamás
la Marquesa, cierta voy
de que no sabrá quién soy.
Resuelta , señora , estás,
y no quiero aconsejarte.
Ella sale.
Hermosa es:
con razón la luz que vés
puede en zelos abrasarte.
Cúbrete el rostro , y advierte,
que los enredos que emprendo
van perdidos , en pudiendo
este viejo conocerte.
Salen Doña Inés y Beltrdn.
Ya del Marqués Don Fadrique
el memorial he pasado;
y si verdad ha informado,
no dudo que se publique
por su parte la victoria.
Pues , Behrán , con brevedad
de lo cierto os informad ,
porque es ventaja notoria
ía que en sus méritos veo,
y si verdaderos son ,
mi sangre, ó mi inclinación
facilitan su deseo.
El es tu deudo; y por Dios
que fuera bien que se unieran
vuestras dos casas, é hicieran
un rico estado los dos.
Bl a ic. Pri ñero el fín de tus años, ap.
cachico enemigo , veas.
La ocasión es que deseas.
Comiencen pues mis engaños,
y advierte bien el rodeo
? y
it
con que mi indrustria la obliga
á rogarme que la diga
lo que decirla deseo.
No vengo á mala ocasión , d
quando de bodas tratáis ,
pues feliz anuncio dais
con eso á mi pretensión.
Quién sois , y qué pretendéis ?
Blanca Soy, señora, una criada
de una muger desdichada ,
que por dicha conocéis :
lo que pretendo es mostraros
joyas de hechura y valor,
con que pueda el resplandor
del mismo Sol envidiaros.
Tratado su casamiento,
las previno tni señora.
Y habiendo perdido ahora
con la esperanza el intento
de ese estado , determina
tomar el de Religión;
y viendo que la ocasión
de casaros se avecina ,
según publica la fama*
me mandó que os las tfaxese,
porque si entre ellas hubiese
alguna , qiie de tal dama
mereciese por ventura
ser para suya estimada,
por el valor apreciada ,
aunque pierda de la hechura
mucha parte * la compréis.
Las joyas, pues, me mostrad.
Su curiosa novedad sacaLih
pienso que eondiciareís*
De diamantes jaquelados
es esta.
No he visto yo
mejor cosa.
Blan. Esa costó
mil y quinientos ducados;
pero ved estos diamantes
al tope.
La joya es bella,'
el cielo no tiene estrella
que dé rayos mas brillantes.
Blan. Con mas razón esa rosa,
esmaltada en limpio acero,
comparareis al lucero.
Venus es menos hermosa:
quien tales joyas alcanza
muy rica dehe de ser.
Blan. Tanto , que por no perder
de una mano la esperanza;
las diera de albricias todas,
y sé que la pareciera
corto exceso, á quien supiera,
con quien trataba sus bodas:
mas son pláticas perdidas;
de lo que importa tratemos.
Por qué sutiles extremos apar»
busca el medio á sus heridas!
Ya de curiosa me incito
á saber quién fué el ingrato,
que nuestro mismo retrato
me despierta el apetito.
Ya están cdn?ormcs las dos. dp»
Blan. Si el saberlo os importára,
Marquesa hermosa , fiara
mas graves cosas de vos.
A quien trata de casarse,
y á quien , como ya sabéis ,
hace el examen que veis,
temerosa de emplearse
en quien , como el escarmiento
ha mostrado , si le arroja,
á la vuelta de la hoja
halle el arrepentimiento.
No importa saber con quien
quiso esa dama casarse,
y para no efectuarse
la causa que hubo también?
Si como me certifica
vuestra misma lengua ahora,
la que teneis por señora
es tan principal y rica,
presumis que entre los buenos,
que opuestos ahora están
á mi mano, ese galaii
que ella quiso, valga meno.s?
Quien duda , sino que está
á este mi examen propuesto
él también ? Pues según esto,
iio poco me importará
saber quién fué , y quál ha sido
tan poderosa ocasión,
que el efecto á la afición
de esa dama haya impedido:
decídmelo por mi vi la,
y fiad , que me tendréis,
si esta lisonja me h ¡c'eis,
mientras viva, agradecida.
Blan. Si he de hacerlo , habéis de dar
la -palabra del secreto.
Como quien soy lo prometo*
Blan . Solas hemos de quedar.
Ln . Doladnos solas. Bel. Quien fia ap.
secretos á una muger
con red intenta prender
las aguas que Nilo envía.
EL La industria veras ahora d Clavel.
con que la obliga á querer
al
y aborrecer
al Marques, si ya \a adora.
Eclt . Pues nada encubre de mí, al paño •
los secretos, que después
me ha de contar Doña
quiero escuchar desde aquí.
Ya e tamos solas. Bl. Marquesa,
á quien haga mas dichosa
el cielo , que á la infeliz
de quien refiero la hi toria.
Sabed , que ese Conde Cárlos,
ese , cuya fama asombra
con los rayos de su espada
las regiones mas remotas;
ese Narciso en la paz,
que por sus prendas hermosas
es de todos envidiado,
como- adorado de todas,
en esta dama, de quien
oculta el nombre mi boca,
por obedecerla á ella,
y porque á vos no os importa-,
puso mas ha de tres años,
la dulce vista engañosa,
pues á sus mudas palabras
no corresponden las obras)
miró , sirvió , y obligó,
porque son muy poderosas
diligencias sobre prendas,
que solas por sí enamoran.
Al fin, en amor iguales,
y en méritos se conforman,
que si él es galan Adonis,
es tila Venus hermosa;
y porque á penas ardientes
dichoso termino pongan,
declarados 'US intentos,
alegres tratan sus bodas. ■ ¡
Entonces ella previno
estas , y otras ricas joyas,
como hermosas desdi criadas,
malquistas como curiosas;
y cuando ya de himeneo
a x J
el nupcial coturno adorna
el pie , y en la mano Juno
muestra la encendida antorcha;
quando ya, ya al dulce efecto
falta la palabra sola,
que eternas obligaciones
en breve silaba otorga,
al Conde le sobrevino
una fiebre , si engañosa
su mudanza lo publica,
su ingratirud lo pregona;
pues desde entonces fingiendo
ocasiones dilatorias,
descuidadas remisiones,
y tibiezas cuidadosas,
vino por claros indicios
á conocerse, que sola
sil mudada voluntad
los desposorios estorba.
Ella del desden sentida,
y de la afrenta rabiosa,
pues hechos ya los conciertos,
quien se retira , deshonra:
llegó por cautas espías
á saber, que el Conde adora
otra mas dichosa dama,
no sé y o si mas hermosa,
porque con tanto secreto
su nuevo dueño enamora,
que viendo todos la flecha,
no hay quien la aljaba conozca.
Con eso su cuerdo padre,
por consolar sus congojas,
á las bodas del Marqués
Don Fadrique la exhorta;
mas quando de su nobleza,
y de sus prendas heroyeas
iban nuevas impresiones
borrando antiguas memorias,
vino á saber del Marqués
ciertas faltas mi señora,
para en mando insufribles,
para en galan fastidiosas;
y aunque parezca indecente
el referirlas mi boca,
y esté, de que han de ofenderos
los oídos, temerosa,
el secreto, y el deseo
de serviros , y estar solas
aquí Kís tres, dá disculpa
á mi lengua licenciosa.
Tiene el Marqués una fuente,
remedio que necios toman,
pues para sanar enferman,
y curan una con otra:
tras esto es fama también
que su mal alie! to enoja,
y fastidia mas de cerca,
que él de léjos enamora;
y afirman los que le tratan,
que es libre y es jactanciosa
su lengua, y jamás se ha visto
una verdad en su boca.
Pues como en el verde Abril
marchita el elado Bóreas
las flores recien nacidas,
las recien formadas hojas,
así mi dueño. al instante
que de estas faltas la informan,
del amor en embrión
el nuevo concepto aborta; —
y con la misma violencia
que el arco la cuerda torna,
quando desmembrado el brazo,
disparada el viento azota,
de su Conde Carlos vuelve
á abrasarse en las memorias,
sus perfecciones estima,
y sus desdenes adora;
mas viendo al fin su deseo
imposible la victoria,
pues son, quando amor declina,
las diligencias dañosas,
despechada muda intento,
y la deseada gloria,
que no ha merecido, dexá
á otra mano mas dichosa;
pues podrá , quien goce al
alabarse de que goza
el marido mas bizarro
que ha celebrado la Europa.
Quanto puedo os agradezco
Ja relación de la Historia;
y á fé que me ha enternecido
la tragedia lastimosa,
que en sus amantes deseos
ha tenido esa señora.
JBlan. Tenéis al fin sangre noble;
mas qué decís de las joyas?
Que me agradan; mas quisiera,
para tratar de i.a compra,
que un oficial las aprecie.
JBlan, No puedo aguardar ahora,
si gustáis , volveré á veros.
Será para mí lisonja,
que vos no me enamoráis
menos, que ellas me aficionan.
JBlan. A veros vendré mil veces,
por ser mil veces dichosa.
Clav Bien se ordena tu venganza.
Blan. Ya he sembrado la discordia;
pues soy despreciada Juno,
muera París y arda Troya vanse*
Ola, Beltran.
Qué me quieres, señora?
Al punto partid,
y con recato seguid,
Bltran, esas dos mugeres,
sabed su casa ; y de suerte
el seguirlas ha de ser,
que ellas no lo han de entender.
Voy , señora, á obedecerte;
y fHd de mi cuidado,
que lo que te han referido
averigüe, que escondido
su relación he escuchado. vase .
Hasta ahora, ciego amor,
libre entendí que vivía,
ni tus pasiones sentía,
ni me inquietaba tu ardor;
pero ya triste presumo,
que la libertad perdí,
que el fuego escondido en mí,
se conoce por el humo.
Causóme p. na escuchar
los defectos del Marques,
y de amor, sin duda , es
claro indicio este pesar.
Cierto está, que es de quererle
este efecto, pues sentí
las faltas que de él oí
como ocasión de perderle.
Presto he pagado el delito
de seguir mi inclinación,
y de hacer en í'a elección
consejero a! apetito.
No mas amor , que no es justo
tras tal escarmiento errar,
esposo ai fin me ha de dar
el examen , y no el gusto.
Sale el Marques .
Corazón de que os turbáis? ap
qué alboroto , qué temor
os ocupa? ya de amor
señales notorias dais:
quién creyera tal mudanza?
pero quién no la creyera,
si la nueva causa viera
de mi dichosa esperanza?
Perdona, Blanca, si sientes
ver, que á nueva gloria aspiro,
que en Inés ventajas miro,
y en tí miro inconvenientes.
Mi dicha, Marquesa hermosa, á ella.
obstenta ya, con entrar
á veros sin avisar,
licencias de victoriosa;
que la ha dado á mi esperanza,
para tan osado intento,
el amar atrevimiento,
y el merecer confianza.
Ya empiezo á verificar dp.
los defectos que he escuchado,
pues á hablar no ha comenzado,
y ya se empezó á alabar.
Mirad , que no es de prudentes
la propia satisfacción,
y mas donde tantos son
de mi mano pretendientes;
y quien con tal osadía
presume , ó es muy perfecto,
ó si tiene algún defecto,
en que es oculto se fía;
y es acción poco discreta
estar en eso fiado,
que á la embidia , y al cuidado,
Marqués no hay cosa secreta.
Bien me puede haber mentido
rni propio amor lisongero,
pero yo mismo, primero
que fuese tan atrevido,
me examiné con rigor
de enemigo y he juzgado,
que puede estar confiado,
mas que el de todos, mi amor.
D e mi sangre no pedéis
negarme,
que confia
con causa, pues es la mia
la misma que vos teneis.
De mi persona y edad,
si pesa á mis enemigos,
vuestros ojos son testigos,
no mendigáis la verdad.
En ía hacienda , y el estado
ilustre, en que he sucedido,
de ninguno soy vencido,"
si soy de alguno igualado.
Mis constumbres yo no digo
que soti santas ; mas al menos
son tales , que los mas buenos
me procuran por amigo.
De mi ingenio no publica
mi lengua la estimación,
dígalo la emulación,
que ofendiendo califica;
pues en gracias naturales,
y adquiridas , decir puedo,
que los pocos que no excedo*
se jactan de ser iguales.
En las armas sabe el mundo
mi destreza , y mi pujanza;
hable el «segundo Carranza,
el Narbaez sin segundo.
Si canto , suspendo el viento:
si danzo , cada mudanza
hace, para su alabanza,
corto el encarecimiento.
Nadie es mas ayroso á píe:
que puesto que del andar
es contrapunto el danzar,
por consecuencia se vé.
Si en contrapunto soy diestro*
que lo seré en canto llano,
pues á Gaballo, no en vano
me conocen por maestro
de ambas sillas los mas sabios,
pues al mas zaino animal
trueco en sujeción leal
los indómitos resabios.
En ios toros quién ha sido
á esperar mas reportado?
quién á herir mas acertado?
y á embestir mas atrevido?
A quantos, ya que el rejón
rompí, y empuñé la espada,
partí de unu cuchillada
por la cruz el corazón?
Tras esto, de que la fama,
como sabéis , es testigo,
sé callar al mas amigo
mis secretos , y mi dama;
y soy que esto es lo ñus nuevo
eri los de mi calidad)
amigo de la verdad.
t
y de pagar lo que debo.
Ved, pues, señora, si puedo,
con segura presunción,
perder en mi pretensión
á mis contrarios el miedo.
Qué altivo , y presuntuoso!
qué confiado , y lozano
os mostráis, Marqués! no en vano
dicen, que sois jactancioso.
Bien fundan sus esperanzas
vuestros nobles pensamientos
en tantos merecimientos;
mas á vuestras alabanzas,
y á las prendas que alegáis,
hallo una falta , Marqués,
que no negareis.
Quál es?
Ser vos quien lo publicáis.
Marq Regla es , que tn la propia boca
Ja alabanza se envilece;
mas aquí excepción padece,
pues á quien se opone , toca
sus méritos publicar
por costumbre permitida;
que mal , si sois pretendida
de tantos , puedo esperar
que los misinos, que atrevidos
á vuestra gloria se oponen,
mis calidades pregonen,
si está en eso ser vencidos :
decirlas yo , es proponer,
es relación, no alabanza ,
que esa vos la habéis de hacer.
Hacedla ; y si fuere ageno
un punto de la verdad ,
á perder vuestra beldad
desde ahora me condeno.
Mucho os habéis arrojado.
La verdad es quien me alienta.
Cómo puede ser que mienta ajp,
quien habla tan confiado?
Cielos santos, es posible
que tales faltas esconda
tal talle, y no corresponda
Jo secreto á lo visible ?
Tales los méritos son,
que alegáis vos, y yo veo,
que si como ya deseo,
y espero la relación ,
, verifica la probanza,
que rigurosa he de hacer,
desde aquí os doy de vencer
segundad , no esperanza ;
porque inclinada me siento ,
si os digo verdad , Marqués ,
á vuestra persona.
Ese es
mi mayor merecimiento.
Qué mas plena información
de méritos puedo hacer ,
señora , que merecer
tan divina inclinación?
Si en ese que tú me das,
Marquesa, á todos excedo,
está cierta, que no puedo
«er vencido en los demas.
Sale Bel. Llegada es ya la ocasión ,
en que es forzoso probarlos. (Carlos.
Beltrán , cómo? Bell. El Conde
con la misma pretensión,
ha publicado, en servicio
de la Marquesa , un cartel,
y desafia por él
á todo ilustre exercicio
de letras y armas, á quantos
al examen se han opuesto.
El Conde? Cielos, qué es esto?
El Conde solo , entre tantos ap.
amantes, basta conmigo
á cb igaime á desistir,
que no es justo competir
con tan verdadero amigo;
mas yo por opositor
al examen me he ofrecido,
y nadie creerá que ha sido
Ja amistad , sino el temor
el que muda mi intención,
pues, amigo, perdonad
si prefiero á la amistad
las aras de la opinión.
Marqués, partee que os pesa,
y que os han arrepentido
las nuevas que habéis oido.
Lo .dicho dicho, Marquesa:
La suspenden que habéis visto ,
nació de que amigo soy
del Conde; mas ya que estoy
declarado, si desisto ,
lo podrá la emulación
á temor atribuir,
y es forzoso preferir
á la amistad la opinión:
demás, que vuestra beldad
es mi disculpa mayor ,
si por las leyes de amor
1 6
quebranto las de amistad.
Pues bien es que comencéis
á vencer, yo á examinar,
aunque no pienso buscar,
si al Conde Carlos vencéis,
otra probanza mayor.
Si vos estáis de mi parte,
ni temo en la guerra á Marte,
ni en la paz al Dios da Amor
Habéis sabido, Beltrán ,
la casa?
Ya la he sabido.
O Cielos! hayan mentido aj>.
nuevas, que tan mal me están,
que las señales desmienten
defectos tan desiguales. vase.
No dés crédito á señales,
si las del Marqués te mienten, vase.
De una vista, niño ciego,
dexas un alma rendida?
de una flecha tanta herida?
y de un rayo tanto fuego?
Loco estoy , ni resistir ,
ni desistir puedo ya,
todo mi remedio está
solo en vencer, o morir,
Sale el Conde Carlos .
Marqués amigo, sabéis
ei cartel que he publicado 4
Y me cuesta mas cuidado
del que imaginar podéis.
Porqués ¿
En vuestro desafio
tenéis por opositor
á vuestro amigo mayor.
El mayor amigo mió
sois vos, Marqués.
Pues yo soy.
Qué decís? Mar . Quánto me pesa
sabe Dios: con la Marquesa
declarado,
estoy ;
después de estarlo , lie tenido
•iinevas de vuestra intención,
y salvando mi opinión,
y sin que entiendan que ha sido
el desistir cobardía,
puedo hacerlo: vos ei modo
trazad , pues siempre es en todo
vuestra voluntad lamia,
que pues por vos he olvidado,
tras de dos años de amor,
á Doña Blanca, mejor
de este tan nuevo cuidado
se librará el alma rnia ;
aunque si el pecho os confiesa
lo que siente , la Marquesa
ha encendido en un solo dia
m is fuego en mi corazón ,
que Doña Blanca eu dos años ;
mas libradme de los daños
que amenazan mi opinión,
si desisto de este intento,
y vereis que mi amistad
tropieza en dificultad ,
ó repara en sentimiento.
Cu’pados somos ios dos,
Marqués , igualmente aquí ,
que el recataros de mí ,
y el recatarme de vos
en esto, nos ha traído
á lance tan apretado,
que uno y otro está obligado
á acabar lo que ha emprendido.
Marq' Yo no soy culpado en eso,
que no quise publicar
mi intento, por no quedar '
corrido del mal suceso j
y con esta prevención ,
que pienso que fué prudente ,
á Doña Inés solamente
declaré mi pretensión ;
y sabe Dios, que mi intento
fué , quererme divertir
de Doña Blanca , y cumplir
vuestro justo mandamiento.
Y el Cielo,
es testigo,
que aunque en ei punto que vi
á la Marquesa , perdí
la libertad 9 fué conmigo
de tanto efecto el oir,
que erades también su amante,
que de mi intento ál instante
determiné desistir;
mas ella, que no confia
tanto de humana amistad,
lo que fue fidelidad ,
atribuyes á cobardía ;
y esta es precisa ocasión
de proseguir, que si es justo,
preferir al gusto
la amistad , no la op n’on.
Con lo que os ha disculpado
me disculpo t yo ignorante
de que fuesedes su amante ,
el cartel he publicado :
no puedo eon opinión
de este empeño desistir ,
que no lo ha de atribuir
á mistad la emulación.
Eso supuesto, mirad, .
lo que hemos de hacer,
Cotid, Competir, sin ofender
las leves de la amistad.
Marq* Tened de mi confianza,
que siempre seré el que fui. vase .
Y fiad que no haga en mí
la competencia mudanza.
Quándo, ingrata Doña
ha de cesar tu crueldad?
quando ya, por mi amistad,
mudaba intento el Marqués,
le obligaste al desafio,
por darme pena mayor?
que le queda á tu rigor
qué emprender en daño mió?
Sale Beítran.
Bel. Famoso Conde ? Coud . Beltrán,
qué hay del examen?
Bell. Señor,
hoy de todo pretensor
los méritos se verán.
Qué ha sentido la Marquesa
del cartel que he publicado?
La gentileza ha estimado,
con que vuestro amor no cesa
de obligarla.
Su rigor
á lo menos no lo muestra.
Bel. No os quejéis que culpa es vuestra
conquistar ageno amor,
ingrato á quien os adora,
y por vos vive muriendo.
Qué decís, que no os entiendo?
La Marquesa mi señora
lo sabe ya tudo; en vano
os hacéis desentendido.
Coud. Decid, por Dios, qué ha sabido?
del secreto os doy la mano:
si es que os recaíais por eso,
solos estamos los dos.
Ha sabido, que por vos
pierde Doña B'anca^el seso. (reta,
Con Qué Doña Blanca? Bel. De Her-
m la hija de Don Fernando.
\2o:id. Lo que os estoy escuchando,
' es esta la vez primera,
que á mi noticia llegó.
í?
Bien, por Dios. Con. E! es testigo
de que la verdad os digo.
Belt Pues que lo sepáis, ó no,
por vos vive en tal tormento,
en tanto fuego abrasada,
Blanca , que desesperada ,
quiere entrarse en un Convento.
Por mB
Por vos.
Mirad bien
que os engañáis.
Ni yo dudo
quien sois , ni engañarse pudo
quien lo dixo.
Pues de quien
lo sabéis, que no podia
engañarse?
Helo sabido
de una criada , que ha sido
de quien ella mas se fia,
Otra vez vuelvo á juraros,
que he estado ignorante de ello.
Bien puede, sin enrendello
vos, Doña Blanca adoraros,
que esas prendas fortaleza
mayor pueden sujetar,
y ella de honesta callar,
ciega de amor , su flaqueza;
yo solo os puedo decir,
que quien me lo dixo, fué
con circunstancias, que sé
que no me puede mentir.
Puede ser esto verdad, aj).
Cielo santo ¡Pnede ser,
que en antojos de muqer-,
no es esta gran novedad.
Pero no , el Marqués ha sido
su amante, mentira es;
pero bien pudo el Marqués
amaría sin ser querido.
Cómo me puedo tener
tanta afición sin mostrada?
pero como honesta calla,
si adora como muger.
Como mi amor la conquista,
sin comunicar con elia?
pero la honrada doncella
tiene la fuerza en la vista.
Marquesa , si esto es verdad,
al Cielo tu sinrazón
ofende , y me dá ocasión
de castigar tu crueldad.
Será de mí celebrada ¿
Blanca , principal y hermosa,
qu'zá pagarás zelosa,
c
jo que niegas confiada.
Mas qué haré, que el desafio
me tiene empeñado yá?
él mismo ocasión me dá
para el desagravio mió:
yo haré que en tu confianza,
si el cielo me dá victoria,
donde espera mayor gloria,
me dé á mí mayor venganza.
A Dios Beltran.
Conde á Dios
Cand. Mi pretensión ayudad.
Ya sabéis mi voluntad.
Comí. Confiado estoy de vos. vase .
Lo que manda la Marquesa
comencemos á ordenar:
Pone papeles sobre un bufete , y recado
de escribir y y un libro .
Cielos, en qué ha de parar
tan dificultosa empresa?
Sale Claveta con manto .
Clav Dicen, que un loco hace ciento,
y ya , por la ceguedad
de Blanca , en mí la verdad
del refrán exp§rimento;
obligarme á acreditar
su enredo con otro enrredo:
este es Beltran, aquí puedo
su intención executar.
Suplicóos, que me digáis,
donde hallaré un Gentilhombre
de esta casa, cuyo nombre
es Beltran?
Con él estáis.
Cía. Vos sois? Bel. Yo soy. Cía. Buen
del dichoso efecto ha dado, (agüero,
haberos luego encontrado,
á lo que pediros quiero.
En qué os puedo yo servir?
Es público que se casa
la señora de esta casa:
dicen que ha de recibir
mas criadas, y quisiera,
pues tanto podéis , que fuese,
para que me recibiese,
vuestra piedad mi tercera;
que ni por padres honrados,
ni por buena fama creo,
que desprecie mi deseo:
en labores y bordados
hay en la Corte muy pocas
que míe puedan igualar;
si me pongo á aderezar
balonas, vuelta y tocas,
no distingue aunque lo míente
la vista mas atrevida,
si son de gasa bruñida,
ti de cristal transparentes;
y si de lo referido
pretendéis certificaros,
será fácil informaros
de la casa en que he servido:
que la madre del Marqués
Don Fadrique es buen- testigo
de las verdades que digo.
Esta ccasion , Cielos , es ap
Ja que buscar he podido,
para informarme de todo
lo que pretendo. De modo,
que habéis, señora, servido
á la Marquesa? Cía. Diez años.
Por que causa os despidió
de su servicio?
Cayó ap.
en la red de mis engaños:
si os he de decir verdad,
me habéis de guardar secreto.
Decid , que yo os lo prometo.
Conquistó mi honestidad
su hijo el Marqués de suerte,
que me despedí por él,
y por eximirme de él,
tuviera en poco la muerte, (tiendo.
Por qué? decid.
Yo meen-
No lo fiareis de mi?
la verdad descubro aquí. ap.
En el lazo va cayendo: ap.
no es oro todo , Beltran,
Jo que reluce, secretos
padece algunos defectos,
annque le veis tan galan,
que dá vergüenza el contarlos,
mirad qué será el tenerlos.
Y no puedo yo saberlos,
Supuesto que he de callarlos?
Pues os he dicho lo mas,
y pues pretendo obligaros,
tengo de lisonjearos,
diciendoos lo que jamás
mis Jabios han confesado:
*Iiene e! Marqués lina fuente,
y el mayor inconveniente %
no es este de ser amado. (
Belt > Pues qual?
En una ocasio®
que me halló sola, en los lazos
me prendió de sus dos brazos,
y en la amorosa qüestion,
á mis labios atrevido,
con su aliento me ofendí®
tanto, que me mareó
el mal olor el sentido.
Por esto , y por la opinión
que tiene de mentiroso,
hablador y jactancioso,
tomé al fin resolución
de resistir y de huir
el ciego amor que le abrasa
por mí ; y así , de su casa
me fué forzoso salir.
Decidme, como os llamáis?
Es mi nombre Ana María.
B elt. Donde vi vis?
Una tia
me al verga i mas pues tomáis
mi cuidado á cargo vos,
al mió queda el buscaros.
Impoita rio descuidaros.
Cl. Dios os guarde. Bel. Guárdeos Dios
Fuerza es que al fin se declare ap.
la verdad, mas haga el daño,
que hacer pudiere el engaño,
y dure lo que durare. vase.
Con tan clara información,
las faltas son ciertas ya
del Marqués , y perderá
por ellas su pretensión.
Sale Doña
Teneis, Beltran , prevenidos
los memoriales?
Dispuesto
están , como has ordenado.
Pues llegad, llegad asientos;
sentaos , Beltran : el examen
en nombre de Dios comienzo.
Siéntase al bufete con un libro y memo¬
riales. Bel. Este villete, señora,
es de Don Juan de Biveru.
Breve escribe; dice así;
Lee. Si os mueven penas , yo muero.
Esto de muero es vulgar,
mas por lo breve es discreto.
Hecha tengo la consulta.
Inés Decid. Lee en eí libro.
Don Juan de Bivero,
mozo, galan , gentilhombre,
y en sus acciones compuesto,
seis mil ducados de renta,
Galiciano Caballero:
es modesto de costumbres,
aunque dicen , que fué un tiempo
á jugar tan inclinado,
que perdió hasta les arreos
de su casa , y su persona;
pero ya vive muy quieto.
El que jugó, jugará,
que la inclinación al juego
se aplaca, mas no se apaga.
Borradle
Ya te obedezco.
Proseguid. Lee en el libro ,
Este es Don Jüan
de Guznnn , noble mancebo.
Dale un papel á
No es este el que ayer traía
una banda verde al cuello?
Ese mismo.
Pues yo dudo
que escape de loco, ó necio,
que preciarse de dichoso,
nunca ha sido acción de cuerdo.
Lee En tanto que el máximo Planeta en
giro veloz ilustre el Orbe , y sus pi¬
ramidales rayos iluminen mis vi¬
treos ojos.
O, qué fino mentecato!
O, qué puro majadero!
quieres oi*r su consulta?
No , Beltran , borradle presto,
y al margen poned así:
Escribe Beltran en el libro.
Este se borra por necio,
no se consulte otra vez,
porque es falta sin remedio.
Yá está puesto. Ei que sigue
es Don Gómez de Toledo,
que la Cruz de Galatrava
obstenta en el noble picho;
hombre que anda á lo m ni -tro,
capa larga , y corto cuello,
levantado por detras
el cuello del ferreruelo*
el paso compuesto y corto,
siempre ei sombrero derecho,
y un papel en la pretina,
maduro en años y seso.
Apruebo el seso maduro*
maduros años no apruebo
para un marido, Beltran.
Betl. Es maduro mas no es nejo.
Vá la consn'u. he!. És Hurtado
de Mendoza.
De los buenos?
Bdt. De los buenos.
Será vano.
Bclt. Ks pobre.
Seráio menos.
B lt. Tiene esperanza de ser
de una. gran casa heredero.
No contéis por caudal propio
el que está en poder ageno;
}’ mas donde el morir antqs,
6 después es tan incierto.
Bclt. Pretende oficios.
Pretende?
triste de él: teneis por bueno
para mi marido á quien
ha de andar siempre pidiendo?
Bclt. Un Virrey nato pretende.
Virrey nato quando ménos?
mirad ¿i digo que es vano.
Bclt. Tiene, para merecerlo,
inumerables servicios.
A maravedís los trueco,
que méritos no premiados,
son litigiosos derechos.
■Bclt. Solo, entre sus buenas prendas,
se !e conoce un defecto.
Qual? Bclt. Es colérico adusto.
Peligroso compañero!
Bclt. Mas dicen, que aquella furia
se le pasa en un momento,
y queda apacible, y manso.
Inés Si con el ardor primero
rne arroja por un balcón,
decidme , de qué provecho,
después de haber hecho el daño,
será el arrepentimiento?
Bclt. Borrarélu?
Sí, Beltran,
que elegir esposo quiero
á quien tenga siempre armor,
no á quien siempre tenga miedo.
Bclt. Ya está borrado: consulta
de, Don Alonso.
Yá entiendo.
Bclt. Este tiene nota al mareen,
óu* dice: Merced le han han hecho
de un Hábito , y no ha salido.
Harta lastima le tengo:
Bcltráxi , el que Hábito pide,
mas pretende , según pienso,
dar muestra de que es bien quisto,
que no de que es Caballero.
Adelante.
Bclt . Den Guillen
de Aragón se sigue luego,
de buen talle , y gentil brío;
sobre un Condado trae pleyto.
Pley to tiene el desdichado?
Bclt. Y dicen , que con derecho,
que sus Letrados lo afirman.
Ellos quando dicenjnenos?
Bclt. Gran Poeta.
Buena prenda,
quando no se toma el serlo
por oficio. Bclt . Canta bien.
Buena gracia en uu soltero,
si canta sin ser rogado,
pero sin rogar con ello.
Bclt. En latín y en griego es docto.
Apruebo el latín y el griego,
aunque el griego , mas que sabios,
engendrar sude soberbios. {suite,
Bclt. Qué mandas?
Que se con-
si saliere con el pleyto.
Bell. El que se sigue es Don Marcos
de Herrera.
Borradle lugo,
que Don Marcos, y Don Pablo,
Don Pasqual y Don Tadco,
Don Simón, Don Gil , Don Lucas,
que so’o cirios dá miedo,
. como serán , si los nombres
se parecen á sus dueños?
Bclt. Ya está borrado. Consulta
del Conde Don Juan.
Yá entiendo.
Bclt. Es Andaluz , y su Estado
es muy rico, y sin empeño,
y crece mas cada dia,
que trata y contrata
Eso
en un Caballero es falta,
que ha de ser el Caballero,
ni prodigo de perdido,
ni, de guardoso avariento.
Bclt. Dicen que es dado á mugeres.
Condición que muda el tiempo:
casará, y amansará
al y ugo del casamiento.
Bclt. No es puntual.
Es señor,
Bclt. Mal pagador.
Caballero.
Bclt. Avalentado.
Andaluz.
Bclt. Es viudo.
Borradle presto,
que quien dos veces se casa,
6 sabe enviudar ó es necio.
Bclt. El Conde Carlos se sigue.
Tiste tiene gran derecho,
que es noble , rico y galan,
y de, muchas gracias lleno.
Si mas tiene una gran falta.
Bel. Y quál c-J
Que no le quiero.
Borraréio? No Beltran,
ni le borro , ni le apruebo.
Belt Solo el Marques Don Fadrique
resta yk \ sus prendas leo.
Decidme , que información
hallasteis de los defectos
que aquella muger me dixo?
Que son todos verdaderos.
Qué son ciertos ?
Ciertos son.
Levantanse derribando el bufete.
Pues borradle; mas teneos.
Acto tercero
ACTO TERCERO.
Dentro ruido de Cascabeles y Timbales ; salen Hernando por
tina parte , y por otra Ochavo .
Uern. Vitor el Conde Carlos, vítor.
Cola.
El Marqués Don Fadrique, vitor,
Uern . Mientes.
Lacayo vil, tu lengua niega sola
lo que afirman conformes tantas gentes?
Uern. Tú, cómo infame, mientes por la gola,
que no han sido los votos diferentes
en dar al Conde Carlos la victoria. \
El premio nos dirá cuya es la gloria.
Uern. Mas entiendes de vinos, que de lanzas:
Lie vóse el Conde Cátlos la sortija
dos veces, y te quedan esperanzas
de que á tu dueño la Marquesa elija ?
Triste, que ni el primero punto alcanzas
de vinos , ni de lanzas , no colija
tu pecho de eso el lauro que te ofreces ,
que el Marqués la ha llevado otras dos veces.
Uern. El
por ventura , en el Torneo
en todo no ha quedado ventajoso?
O ectás loco, ó te miente tu deseo.
El premio no llevo de mas ayroso
el Marqués mi Señor ? Miran adentro .
Uern . Al Conde veo,
que el premio dan.
No estés presuntuoso,
que otro dan al Marqués.
Uern. Ay tal semencia 1
que igualen tan notoria diferencia?
Juzgólo el Almirante, y corresponde
á quien es.
Será un necio quien replique.
Su premio guarda en la urna blanca el
Uern. Y el suyo le presenta Don Fadriqus
á la Marquesa.
Gran misterio esconde ;
y .rabio por saber, qué sinifíque
en balcón blanco, que al del Alba imita,
no le borréis , que es en vano,
entre tanto que no puedo,
como su nombre en el libro,
borrar su amor en mi pecho vase.
Con las tablas de la ley
diste, señora, en el suelo:
no hallarás perfecto esposo;
que caballo sin defecto ,
quien lo busca , desconfía
de andar jamás caballero.
é
blanca urna , en que los premios deposita.
A su tiempo dirá. La fiesta ha dado
fin: la Marquesa dexa la ventana.
Y ya nuestros dos dueños han dexado
sus dos caballos.
O v el Conde gana
la victoria del bien que ha deseado.
Oy goza de su prenda soberana
«1 Marqués.
Ellos vienen.
Pues veamos,
cómo se hablan ahora nuestros amos.
Salen el Conde Carlos ¡y el Marqués aderezados de Sortija
el Conde de blanco , y el Marqués de verde .
Marqués , mil norabuenas quiero daros,
del ayre, de la gala, y bizarría
con que corrido habéis, pudo envidiaros
en todo el mismo autor del claro día.
El alabarme,
es alabaros:
lisonja es vuestra la lisonja mía ;
que si á vos solo merecí igualarme,
^usto que os alabéis, con alabarme.
Qué honrado competir!
Fué la sentencia
como de tal señor.
El Almirante
honra como quien es.
Quién competencia
tan noble ha visto en uno y otro amante?
Marqués, pediros quiero una licencia.
Si soy vuestro, y no tiene semejante
la admistad que profeso yo teneros ,
solo os puedo negar el concederos:
licencia puedo dar á quien de todo
es dueño ? á quien gobierna mi alvedrio?
tomadla,
vos, que de ese modo
os puedo dar lo que teneis por mió;
y para daros á entender del todo,
quanto soy vuestro, y quanto en vos confío,
si sin pedirla no queréis tomarla
yo sin saberla tengo de otorgarla.
Solo quiero saber.
No digáis nada,
ó mi amistad de vos será ofendida.
Amáis á Ja Marquesa?
No es amada
en su comparación de raí la vida.
Y Blanca?
Es yá de mí tan olvidada,
que aun haberla querido se me olvida.
Con eso tomo la licencia: Amigo,
hago lo que mandáis , y no os lo digo. vase con
Por Dios, señor, que has andado ni quien lo juzgó, engañarse.
tan gallardo, y tan lucido,
que la envidia ha enmudecido,
Ja soberbia te ha envidiado.
Bien puede el Conde alabarse
de ser vencido.
Eso no,
ni pude vencerle y o,
Eso sí , que es señal clara
de los nobles corazones ,
igualar en las razones
las espaldas con la cara.
Al quarto de Doña Inés
hemos llegado.
Ella viene.
Salen Duna
Beltrdny Mencía.
Ah , Cielos, qué imperio tiene ap*
en ini alveario el Marques,
que en viéndole, mi deseo
pone al instante en olvido
las faltas , que de él he oido ,
por las prendas que en él veo.
Huelgome, hermosa señora,
que abreviareis la elección,
pues dos solamente son
los que os compiten ahora,
porque á los demas vencidos
la suerte los excluyó.
El Conde Carlos, y yo
quedamos para elegidos :
iguales nos han juzgado
en la Sortija y Torneo,
no sé yo si su deseo
iguala con mi cuidado:
sé, que si me vence á mí
en la gloria que pretendo,
tengo de mostrar muriendo
lo que amando merecí.
No importa , Marqués , que vos,
y el Conde solo quedéis ,
para abreviar, quando veis ,
que el ser iguales los dos,
me pone en mas confusión ,
porque en muchos desiguales,
mas fácil que en dos iguales
se resuelve la elección;
pero ya prevengo un medio,
con que me he de resolver :
Dilaciones son , por ver ap.
si el tiempo me dá remedio.
Quando, enemiga Mencía,
tu dureza he de ablandar 1
Qué no te quieras casar!
solo en mi daño podia
tan gran novedad hallarse,
pues para darme querella,
eres la primer doncella,
que no rabia por casarse.
Si quiero, mas no te quiero.
Pues si por mí no lo acabo,
puédalo el llamarme Ochavo,
que eres muger, y es dinero.
~*
Qué no pueda yo librarme
de este amante porfiado!
mas si puedo, de su enfado
una burla hade vengarme:
2}
' diré, Ochavo, una verdad?
Dila, si es en mi favor.
Tu amor pago con amor.
De verás ?
Mi voluntad
esta noche ha de dar fia
á tu firme pretensión.
Mas que tenemos balcón ,
ó puerta falsa , ó jardín.
No tanto , lo que desea
mi ciego amor, dificulta,
esc tafetán oculta ,
Ochavo, una chimenea:
escóndete en ella, ahora
que en pláctica están los tres
divertidos, que después
que se acueste mi señora ,
yo , que soy su camarera,
saldré á esta sala, y tendrás
de lo que oyéndome estás ,
información verdadera.
Al paso que se desea
se duda, y se desconfía:
obedezcote , Mencía ,
y voyme á la chimenea. Vase,
Los ingenios intentáis
examinarnos.
Si iguales
los méritos corporales
á los del alma juzgáis,
erraislo; y se precipita
la que así no se recata,
que con el alma se trata,
si con el cuerpo se habita.
Ay mi bien ! que no lo siento,
porque me cause temor ,
que en las alas de mi amor
volará mi entendimiento :
sientolo ,
porque veo ,
que son todas dilaciones,
solicitando ocasiones
de no premiar mi deseo:
mirad , que muero de amor.
Qué mal , Marqués , lo entendéis!
las dilaciones que veis
son solo en vuestro favor;
que nadie en mi pensamiento
os hace á vos competencia ,
solo está de mi sentencia
en vos el impedimento.
Declárate; así te vas?
Basta , Marqués, declararos,
que ni puedo mas amaros,
24 1
ni puedo deciros mas. Vase .
C’efos , qué es esto t sacad ,
Eeitrán , de esta confusión
mi afligido corazón.
Sabe Dios mi voluntad;
mas líame puesto precepto
del silencio Doña
y no querréis vos, Marqués,
que yo os revele el secreto.
De la vil emulación a]).
sin duda nace este engaño,
y puede mas en mi daño
la envidia que da razón.
Mas por qué, enemiga ingrata,
me mitas con encubrirlo?
matarasme con decirlo ,
pues el callarlo me mata. "Vase,
Saquéanos con bien los Cielos
de intento tan peligroso.
Sale Doña
Fuese?
Corrido, y quejoso,
ardiendo en colera y zelos:
y tiene, por Dios , razón,
si atenta lo consideras,
que declararle pudieras
de su daño la ocasión.
Se asoma Ochavo al paño , y escucha .
Bien lo quisieran mis males ;
pero nadie , si es discreto,
di:e al otro su defecto ,
y ios del Marqués son tales,
que la vergüenza no de xa
referirlos; y es mas sabia
intento causar su agravio ,
que satisfacer su queja.
Qué serán estos defectos?
Decid, quién, si en la opinión
del Marqués, al mundo son
sus defectos tan secretos,
que eso le dá confianza,
le dirá faltas tan feas?
Yo, señora, si deseas
no dar causa á su venganza;
porque tener una fuente,
es enfermedad, no error;
de la boca el mal olor,
es natural accidente ;
el mentir es liviandad
de mozo, no es maravilla,
y vendrán á corregida
la obligación , y. la edad :
estos sus defectos son;
pues él los pregunta , dexa
que yo mitigue su queja,
y aclare su confusión,
Qck. Ay tal cosa!
Mal sabéis
quánto amarga un desengaño:
aunque remediéis su daño,
con eso le ofenderéis;
que aun en públicos defectos
hace quien los dice ofensa:
qué hará el Marqués , quando piensa
quedos suyos son secretos?
Si son ciertos, la razón
con que le dexo verá,
ó el tiempo descubrirá
la verdad, si no lo son,
qué á esto solo mi cuidado,
con la dilación aspira.
Señera, si ella es mentira,
lindamente la han trazado.
Qué ocasión á la criada
de Blanca pudo mover
á mentir?
Toda muger
es á engañar inclinada. Vanse*
Esto pasa? que escondido
tanto mal tenga el Marqués ?
que lo sepa Doña
y yo no lo haya sabido?
quién puede haber que lo crea?
que de mentiroso tiene
opinión; mas gente viene,
vuelvome á la chimenea. Vase»
Salen Blanca y Clávela d la ventana .
Qué querrá tratar conmigo
el Conde Cárlos?
El es,
como sabes , del Marqués
D on Fadrique fie! amigo,
y decirme de su parte
alguna cosa querrá.
Si está arrepentido ya
de mudarse, y agraviarte?
No vuela con tanto aliento
mi esperanza.
Pues, señora,
quieres saber lo que ahora
me ha dictado el pensamiento (rado
Di lo.
El Conde te ha mi-
en la Sortija y Torneo
tnnto , que de algún deseo
me dá indicio su cuidado.
Eso dises, quando ves,
que es Doña Inés su esperanza?
No hay en el amor mudanza?
Siendo amigo del Marqués ,
he de creer, que pretende
las prendas que él adoró?
Si ya el Marqués te olvidó ,
con amarte qué le ofende?
supuesto que es tan usado
en la Corte , suceder
el amigo en la mugcr,
que el otro amigo ha dexado,
sin que esta ocasión lo sea
para poder divídillos,
que dicen que esos puntidos
son para hidalgos de aldea.
Presto el misterio que esconde
su venida , y su intención
conoceré ; acia el balcón
viene un hombre. Cl. Será el
Sale el Cuide Carlos de noche.
Amor, como son divinos, ap.
Soy señora mia,
el hombre mas dichoso
de quantos ven la luz del claro dia;
si bien estoy quejoso
del tiempo que el recato me ha tenido
oculto el alto, bien que he merecido.
Blan. No os entiendo.
Señora,
baste el silencio , baste el sufrimiento:
dos años basten ya , que el pensamiento,
sin producir acciones,
ardiendo reprimió vuestras pasiones.
Hablad , que menos os entiendo ahora.
Con . En vano es , Blanca , ya vuestro recato;
declaraos podéis , no soy ingrato.
Vos,
os declarad.
Quando la fama
publica ya parlera,
que el Sol ha iluminado
dos veces ya los signos de su esfera,
después que arde en mi amor vuestro cuidado,
y que os obliga la desconfianza
de ser mi dulce esposa , á la mudanza
del secular al religioso estado,
os preciáis de secreta , y recatada,
porque tal gloria goze yo penada.^
Este daño resulta de mi engaño. a Claveld¿
No es, si ganas al
mucho el daño.
Por ventura temeis , que el pecho mió
no os corresponda , Blanca , por ventura?
demas , que esa beldad os asegura
la victoria del mas llore alvedrío;
no os han dicho mis ojos ,
Son tus intentos secretos,
pues dispensas tas efectos
por tan ocultos caminos.
Quién pensara, que la faina
de que á Blanca doy cuidado,
hubiera en mí despertado
tan nueva amorosa llama
que funde ya mi esperanza
en ella su dulce empleo,
y prosiga mi deseo
lo que empieza mi venganza?
De amar es fuerte incentivo
ser amado; que ei rigor
mata al mas valiente amor,
y apaga al amor mas vivo.
Mas ya Blanca en su balcón
me espera : qué puntual
es fuego de amor , y mal
se encubre en el corazón!
Es Blanca? Blan. Es Carlos?
mis colores, divisas y libreas,
mis ardientes enojos?
en lo blanco , y lo verde quién no alcanza,
que di á entender , que es Blanca mi esperanza?
Ño adorné en la Sortija y el Torneo
de blanco una ventana? y puesta en ella
no viste la urna breve,
émula de la nieve,
mostrando por enigmas mi deseo,
poniendo en ella del marcial trofeo
los premios que gané, con que mostraba,
que á esta blanca deidad los dedicaba?
En las Cañas mi adarga en campo verde
no llevaba una blanca,
cuya letra en el círculo dcciat
Trueco á una blanca la esperanza mia?
Tras esto , yo no vengo ya rendido?
Pues, mi bien, qué os impide, 6 qué os enfrena
de sacarme , y salir de tanta pena?
Goza de la ocasión , señora mia,
que rabio ya por verte Señoría.
JBlan. Qué recelo? qué dudo? ajf.
Con qué medio mejor la suerte pudo
disponer mi remedio , y mi venganza?
pague el Marqués mi agravio , y su mudanza.
ya llegó el tiempo , que mi pecho
de las verdades vuestras satisfecho,
descanse de sus penas}
que si llegaba el fuego á las almenas,
ames de ser pagado,
qué será qtiando veo,
que el vuestro corresponde á mi deseo?
Que alcanzo tanta gloria?
Blajic . Ha mucho que gozáis esta victoria;
mas ,
gente viene , y es muy tarde,
tratadlo con mi padre, y Dios os guarde. vase •
A Dios, querida Blanca. Amor, victoria,
qué gracias te darc por tanta gloria?
pues en un punto alcanza
mirar de Blanca amor , de Inés venganza
Sale el Marqués de noche .
Mar. Es el Conde? Con. Es el Marqués?
Mar. Vos tan tarde,
aquí?
Qond. Sí , que os solicito así
la dicha de Doña
Cómo?
La mano le doy,
vos licencia une dais,
á Blanca. Mar. Al cuello me hechais
nuevos lazos hoy;
pues aunque el amor cesó
la obligación del deseo
de su merecido empleo,
viva en el alma quedó.
Pues en tan noble marido
mejorada suerte alcanza,
no se queje su esperanza
de que mi mano ha perdido.
Qond. Esto es bueno , para haber ap
dos años que á mí me adora
Doña Blanca. Nada ahora
os queda ya que temer.
Mar. Ay de mí , Conde! qué se van
vuestro cuidadado y el mTo,
quando alcanzar desconfío
de la Marquesa la mano!
que de sus labios oí,
(ved si con causa' lo siento)
que estaba el impedimento
de alcanzarla solo en mí:
no dixo mas la cruel.
solo estáis conmigo,
mi amigo sois, y el amigo
es un espejo fiel,
en vos á mirarme vengo:
sepa yo , Cárlos , de vos,
por vuestra amistad, por Dios,
qué secreta falta tengo,
que quando á mi fé se esconde
la sabe Inés? Por ventura '
de mi sangre se murmura
alguna desdicha , Conde?
Habladme claro, mirad,
que he de tener , vive Dios,
si esto no alcanzo de vos,
por falsa vuestra amistad.
Estad , Marqués, satisfecho
que á saberlo, os la dixera;
y si no es la envidia fiera
la que tal daño os ha hecho,
el ingenio singular
de Inés me obliga á que arguya,
que esa es toda industria suya,
con que intentando no errar
la elección , os obligo
á que os miréis , y enmendéis,
si algún defecto teneis,
que vos sepáis , y ella no.
Mas si de vuestra esperanza,
marchita el verdor lozano
la envidia infame , esta mano,
y este pecho á la venganza
tan ayrado se previene,
que el mundo todo ha de ver,
que nadie se ha de atrever
á quien tal amigo tiene.
Alar. Bien sabéis vos, que os merece
mi amistad esa fineza.
Ya la purpúrea belleza
del alva , en perlas ofrece
por los orizontes claros
el humor que al suelo embia.
/Mará, Aquí me ha de hallar el día#
"
Fuerza será acompañaros.
No,
que estos balcones
de Inés quiero que me vean
solo y que testigos sean
de que en mis tristes pasiones
aguardo aquí el claro dia,
solo por mas sentimiento,
que la pena, y el tormento
alivia la compañía:
vos es bien que os recojáis,
descansad , pues Sois dichoso.
Mal puedo ser venturoso,
mientras vos no lo seáis. i)ase%
Sale Üjhavo en lo mas alto del corre -
dor tiznado.
Gracias á Dios que he salido
yá de esta bayrtá de olün.
Ah vil Mencía , tu fin
burlarme en efecto ha sido:
Al texado menos alto
de uno en otro baxaré,
porque de él al suelo dé
menos peligroso salto.
Parece que sobre el techo
de Inés anda un hombre: Cielos,
qué será¿ Ah , bastardos zelos,
qué asaltos dais á mi pecho!
De Inés puede ser manchada
tan vilmente la opinión?
No es posible. Algún ladrón
será , ó de alguna criada
será el amante; verelo,
que parece que procura,
disminuyendo la altura,
baxar de uno en otro suelo.
Oc . De aquí he de arrojarme al fin,
qué eS el postrer escalón:
Válgame en esta ocasión
algún santo volatín.
Salla al teatto , y tiéndese^ y el Mar¬
qués le pone la espada ai pecho.
Aíarq. Hombre tente y di quien eres?
Hombre, tente íú, que á mí,
si trie ves tendido aquí,
qué mas tenido me quieres?
Aíarq. Es Ochavo
Es mi señor?
Aíarq. Dime qué es esto?
No es
burla ha sido , aunque pesada, (nada,
mas son percances de amor.
Mar. Como?
Esa cruel Mencía
esta noche ipe ha tenido
entre el ollin escondido,
2 $
y vino al romper del día
diciendo, que su señora
su intento habia sospechado,
y que con ese cuidado
se estaba vistiendo ahora
con su gente, para ver
la casa ; yo que me vi
en tal peligro, salí
como bala, por poder
librarme , por el cañón
de esa ahumada chimenea.
Por Dios, que estoy porque vea
tu atrevida pretensión
la pena de tu locura.
De casa que me ha de honrar
te atreviste á quebrantar
la opinión, y la clausura!
El amor me ha disculpado;
y basta , señor, por pena,
haber perdido la cena,
toda una noche espetado,
y haber el refrán cumplido
de si pegare , y si no
tizné, pues que no pegó,
y tan tiznado he salido.
Necio, no estoy para oír
tus gracias.
Yo sí , Marqués,
para decirlas , después
que sin cenar , ni dormir
toda Ja noche he velado;
mas siempre los males son
por bien , pues por el cañón
no cupiera, á haber cenado;
y el descuento está b en llano,
que de este trabajo tuve,
pues de no cenar, estuve
para saltar mas liviano ;
demás , que lo que he sabido
esta noche , me ha obligado
á dar por bien empleado
quanto mal me ha sucedido
Con o ?
Lo que algún con-
tuyo ha sabido de tí, (trario
encubres, Marqués, de mí,
tu amigo, y tu Secretario?
Puente tienes, y la cura
otro que yo?
Fuente yo?
Oih. Doña Inés lo sabe, y no
Ochavo?
Ay tal desventura!
Eso han dicho á Doña Inés ?
Och ♦ Ten paciencia, que otras cosas
mas ocultas y afrentosas,
la han dicho de tí , Marqués.
Acaba, dilas
A enfado
dice, señor , que provoca
el aliento de tu boca ;
mira tú á quién has' besado
sobre ahito, y en ayunas,
ó después de comer olla,
ajos, morcilla, cebolla,
habas verdes , ó azeytunas.
Ay tal maldad ! cosas son,
que trazan envidias fieras.
Dichoso tú , si pudieras
dar de ellas información
de lo contrario á tu ingrata;
mas esto es nada-, señor,
lo que falta es lo peor ,
y lo que mas la recata.
El veneno rigoroso
me dá de una vez.
Pues quieres
saberlo ? hanle dicho, que eres
hablador y mentiroso.
Cielos, qué injurias son estas,
que en mi executan sus iras ?
qué traiciones, qué mentiras
con tal ingenio compuestas ?
que es imposible que de ellas
darla desengaño intente.
En fin, tú no tienes fuente?
Marq Quieres que en vivas centellas
te abrase mi furia?
No;
mas, señor, si son mentiras,
efectos son de las iras,
que en Doña Blauca encendió
ei ser de tí desdeñada ;
perqué según entendí ,
quieu esto dixo de tí
fue de ella alguna criada.
La vida me has dado ahora,
que el remedio trazaré
fácilmente, pues yá sé
de estos engaños la autora.
Pues vámonos á costar ,
en pago de tales nuevas.
Por mas máquinas que muevas
Blanca, no te has de vengar, vanse .
Salen Doña
Beltran y Mentía,
Oyes, Beltrán, yá es forzoso
dár fin á mis dilaciones.
Bell. No te venzan tus pasiones,
haz al Conde venturoso,
i
pues en prendas ha excedido
á todos.
Hoy mi sentencia,
sino es que en la competencia
de ingenios quede vencido,
le dá el laurel victorioso.
Yo pienso que ha de venir
toda la Corte á asistir
al certamen ingenioso.
Así tendrá la verdad
mas testigos; y el deseo,
con que acertar en mi empleo
y cumplir la voluntad
de mi padre he pretendido,
notorio al mundo será.
Salen el Conde Don Juan , Don Gut -
lléti) Don Juan Guzman , y el Con¬
de Alberto.
Alb. Aunque del certamen ya
Doña Inés nos ha excluido,
no es bien que nos avergüence :
La fiesta podemos ver,
que en elección de muger,
el peor es el que vence.
Guill . Yo, á lo menos, he tenido
á infamia el ser reprobado.
Juan. Yo, por no verme casado,
no siento el haber perdido.
Salen el Marqués , y el Conde Carlos
y Ochavo por otra parte.
Que tal quiso acreditar
la envidia? Marq : Pues ha de ser ap.
Doña Blanca su muger,
decoro le he de guardar
en callarle, que ella ha sido
quien con zelosa pasión
se valió de esta invención.
Una muger me ha querido ,
con las faltas que escucháis,
desacreditar.
Marqués ,
daros pienso á Doña
pues vos á Blanca me dais.
Tracémoslo, pues.
Dexad
ese cargo á mi cuidado,
que al efecto se ha obligado.
Exenvplo sois de amistad.
Salen por otra parte Doña Ulanca y
Don Fernando.
No sabré á qué fin pretende
que nos hallemos aquí
el Conde?
El lo ordena así,
dexale hacer , que él se entiende :
de so palabra confía.
De tu esposo me la ha dado.
Pues piensa , que esto ha trazado
para mayor honra mia.
Ya están en vuestra presencia
los dos , de quien vuestro examen,
al ingenioso certámen
remite Inés la sentencia.
Solo falta proponer
la materia , ó la question ,
que en igual obstentacion
de ingenios hemos de hacer.
Generosos Caballeros ,
en cuyas nobles personas
piden iguales coronas
lás letras que los azeros;
den objeto á la question
vuestras mismas pretensiones,
porque con vuestras razones
justifique mi elección.
Proponer , pues.
Escuchad.
Uno de los dos (no digo
quál , que no es justo) conmigo
tiene mas conformidad;
mas éste, á quien me he inclinado,
padece algunos defectos
tan graves , aunque secretos ^
que acobardan mi cuidado :
y por el contrario hallo
al otro perfecto en todo ,
pero yo no me acomodo
con mi inclinación á amallo;
y así , ha de ser la question ,
en que os habéis de mostrar »
si la mano debo dar
al que tengo inclinación,
aunque defectos padezca ;
ó si me estará mas bien ,
que el que no los tiene , á quien
no me inclino, me merezca.
Cada qual pues la opinión
defienda, que mas quisiere,
y la parte que venciere,
merecerá mi elección,
juzgando la diferencia
quantos presentes están,
pues con esto no pod*án
quejarse de mi sentencia.
Al Marqués se inclina Inés; ap.
yo soy el aborrecido:
ya el ingenio me ha ofrecido
3°
el modo con que al Marqués
la palabra que le he dado
le cumpla. Yo , con licencia
vuestra , en aquesta diferencia
defiendo , que ei que es amado
debe ser el escogido.
Mnrq. Cielos mi causa defiende aj>.
el
mas él se entiende ¡
la mano me ha prometido
de
confiado estoy ,
que es mi amigo verdadero:
con su pensamiento quiero
conformarme. Pues yo soy
de contrario parecer ,
y defiendo, que es mas justo
no seguir'el propio gusto
y al mas perfecto escoger.
Entrambos se han engañado, aj).
que el Conde sin duda entiende
que le quiero, pues defiende
la parte del que es amado;
y el Marqués, pues la otra parte
defiende , piensa también ,
que es aborrecido. Oh, quién,
pudiera desengañarle !
Los fundamentos espero ,
que en favor vuestro alegáis,
Marqués,
Digo , pues gustáis
de que hable yo primero.
El matrimonio es unión
de por vida; y quien es cuerdo
annque atienda á lo presente,
previene lo venidero.
El amor es quien conserva
el gusto del casamiento;
amor nace de hermosura,
y es hermoso lo perfecto:
luego debe la Marquesa
dar la mano á aquel , que siendo
mas perfecto, es mas hesmoso,
pues haber de amarlo es cierto.
De aquí se prueba también,
que aborrecer lo perfecto ,
y amar lo imperfecto, eS
accidental y violento;
lo violento no es durable :
luego es mas sabio consejo
al que es perfecto escoger,
pues dentro de breve tiempo
trocará en amor constante
su injusto aborrecimiento,
que al imperfecto querido,
si luego ha de abortecerlo.
Semejantes á las causas
se producen los efectos,
ni obra el bueno como malo ,
ni obra el malo como bueno ;
luego un imperfecto esposo
un martirio será eterno ,
que al paso de sus erradas
acciones , irá creciendo ;
y no importa, que el amor
venza ios impedimentos ,
quite los inconvenientes ,
y perdone ios defectos ,
pues nos dice el castellano
refrán , que es breve Evangelio ,
que quien por amores casa,
vive siempre descontento.
El gusto cede al honor
siempre en ios ilustres pechos;
y las mugeres se estiman
según sus maridos : luego
su gusto debe olvidar
pues tendrá , escogiendo
al perfecto , estimación ,
y al imperfecto, desprecio.
Indicios dá de locura
quien pone eficaces medios
para algún fin , y después
no lo executa, pudiendo.
La Marquesa Doña Inés
este examen ha propuesto
para escoger al mas digno,
sin que tenga parte en ello
el amor: luego si ahora
no eligiese al mas perfecto,
demás de que no cumpliera
el paternal testamento ,
indicios diera de loca,
nota de liviana al pueblo,
que murmurar á los malos ,
y que sentir á los buenos.
All>. Bien por su parte ha alegado.
Don Juan. Fuertes son los argumentos*
C ruill. Oigamos ahora ai Condo
que tiene divino ingenio.
Difícil empresa sigo,
pues lo imperfecto defiendo,
pero si el amor me ayuda,
la victoria me prometo.
Si el amor es quien conserva
3r
el gusto del casamiento,
como propuso el Marqués,
con eso mismo lo pruebo,
que amor para la elección
ha de ser el consejero;
pues del buen principio, nace
el buen fin de los intentos,
y no importa que el querido
padezca algunos defectos;
pues nos advierte el refrán
castellano , que lo feo
amado , parece hermoso,
y es bastante parecerlo,
pues nunca amor aconseja
sino con su gusto mesmo.
El temor de que después
venga Inés á aborrecerlo,
no importa , que eso es dudoso,
y el amarle ahora es cierto.
Para amor no hay medicina
sino gozar de su objeto.
Pensar que el aborrecido
vendrá á ser, por ser perfecto,
después amado , es engaño,
que no liega en ningún tiempo*
Luego amando la Marquesa
al que padece defectos,
y mas sabiéndolos yá,
no se mudará por ellos;
si ignorándolos le amára,
cu tal caso fuera cierto,
que el descubrirlos después,
la obfigára á aborrecerlo.
Quien ama á un defectuoso,
ama también sus defectos,
tanto, que aun le agradan quantos
le semejan en tenerlos;
luego es en vano temer,
que se mude Inés por tilos;
que amar lo imperfecto , es
violento, y lo que es violento
no dura, y el Marqués arguye:
lo segundo le concedo;
lo primero no, que solo
es amor violento aquello
que no quiere ; y natural,
lo que pide su deseo.
Que el malo obra como malo,
y obra el bueno como bueno,
y de las malas acciones
nace el aborrecimiento,
dice el Marqués. Es verdad;
pero como el amor ciego
aprueba la causa injusta,
aprueba el injusto efecto.
Que las mugeres se estimen
por sus maridos , concedo;
pero en eso , por mi parte,
fundo el mayor argumento:
que quien con muger se casa,
que confiesa amor ageno,
estima en poco su honor;
luego amando al imperfecto
fuera infurte el otro
si quisiera ser su dueño;
luego ni él puede admitirlo
ni la Marquesa escogerlo;
Que quien por amores casa,
. vive siempre descontento,
según lo afirma el refrán,
dice el Marqués; y es muy cierto,
que quando por amor, se hacen
desiguales casamientos;
pero quando son en todo
iguales ios dos sugetos,
no hay , si el amor los conforma,
mas paraíso en el suelo.
Decir, que no cumple asi
el paternal testamento,
es engaño, que su padre
solo la puso precepto
de que mire lo que hace:
ya lo ha mirado, y con eso
su voluntad ha cumplido.
Que no consigue el intento
del examen, sino escoge
al de mas merecimientos,
sin atender al amar,
según Inés ha propuesto,
es verdad ; pero se debe
entender del amor nuestro,
no del suyo , que con ella
es la parte de mas precio.
Ser de ella amado, y no ser
amado, es mayor defecto;
luego si elige al que quiere,
ni dará nota en el pueblo,
ni que decir á los malos,
ni que sentir á los buenos. (
Alb. Vitor. Ju, Vitor. Gui. Venció él
Alb. Sus valientes argumentos
vencieron en agudeza,
3 ^
en erudición, y exemplos.
B elt. Todos declaran al Conde-
por vencedor.
Según eso,
ya es forzoso resolverme,
aunque me pese, á escogerlo:
venciste,
mi mano (los.
es vuestra.
Qué escucho Cie-
Tern. Esto hemos venido á ver
Blanca?
Ahora que ya puedo ap.
ser su esposo , he de vengarme,
y ha de ser un acto mesen©
fineza para el Marqués,
y para ella desprecio.
Marquesa engañada estáis,
porque vos habéis propuesto,
que la parte que venciere
ha de ser esposo vuestro;
pues si mi parte ha vencido,
y es la parte que defiendo
al del imperfecto amado,
él ha de ser vuestro dueño.
Yo sé bien que no soy yo
el querido , y sé que ha puesto
la envidia vil al Marques,
tres engañosos defectos;
y porque os satisfagáis,
escuchad aparte, apártanse.
Cielos, ap.
no hay mas tesoro 'en el mundo,
que un amigo verdadero.
Yo soy perdida si aquí dp.
se declaran mis enredos.
Esas tres las faltas son ap.
que me han dicho.
Pues mi ingenio
las inventó : esta fineza ap,
é
deba el Marqués á mi pecho:
por vencerle, y por vengarme
de vos; y yá que mi intento
conseguí , pues que la mano
me ofrecéis , y no la quiero,
como noble restituyo
al Marqués lo que le debo;
y para que á mis palabras
deis crédito verdadero,
baste por señas deciros
las tres faltas que he propuesto,
y que ha sido una muger
la que tales fingimientos
os dixo por orden mia.
Es verdad : la vida os debo.
Pues dad al Marqués la mano.
Ya, Marqués, se ha satisfecho
Doña Inés, de que la envidia
os puso falsos defectos:
yo defendí vuestra parte,
y fui vencido venciendo;
dadle la mano , que yo
bien he mostrado, que tengo
puesta en Blanca mi esperanza,
con las colores y versos,
y divisas de las Cañas,
de la Sortija y Torneo.
Yo me confieso dichosa.
Sois mi amigo verdadero;
y vos mi esposa querida.
Quando os miro sin defectos,
cómo , Marqués , os querré,
si os adoraba con ellos?
El examen de maridos
tiene con tal casamiento
dichoso fin , si el Senado
perdona al Autor los yerros.